Partido Popular: Un gobierno de lobbistas



Lobby (del inglés "vestíbulo", "salón de espera") : Colectivo con intereses comunes que realiza acciones dirigidas a influir  ante la Administración Pública para promover decisiones favorables a los intereses de ese sector concreto de la sociedad. 

Cuando Mariano Rajoy, en su condición de Jefe de la Oposición, lanzó el mensaje de que en su futuro gobierno solo  estarían los mejores, los más preparados, solo profesionales de reconocido prestigio, fueron muchos los que le creyeron. Tras su victoria electoral, este mensaje fue de los menos cuestionados y contrastados. Se daba por supuesto que sus nombramientos iban a ir en esa dirección y fueron muy pocos los medios que lo pusieron en duda. De hecho, bajo el paraguas de ese discurso, sus primeros nombramientos no se hicieron esperar. El 22 de Diciembre, día del sorteo de la Lotería de Navidad, puso su firma para nombrar a sus 12 Ministros, 1 de ellos con rango de Vicepresidenta. A partir de entonces y hasta el pasado 14 de Septiembre, en los sucesivos Consejo de Ministros, han sido nombrados 341 Altos Cargos que van desde Directores Generales hasta Secretarios de Estado. A este número hay que añadirle los cambios en la práctica totalidad de las cúpulas directivas de las empresas públicas, organismos reguladores, institucionales, etc.

Es a partir de esta oleada de cambios cuando la maquinaria de propaganda y publicidad genovesa diseña una intensa campaña informativa que partiendo del mensaje que su líder Rajoy había trasmitido a los electores, nos van presentando a los nuevos Altos Cargos, Ministros incluidos, como los mejores entre los mejores. Tanto es así que, como se verá, son numerosos los seleccionados que provenientes del sector privado, los voceros progubernamentales ponen el acento en subrayar la patriótica vocación de estos nuevos servidores públicos que- se dice- están dispuestos a sacrificarse ellos y sus familias en aras del bien común.

Como era previsible, han sido escasos los medios de comunicación que nos han ido advirtiendo que no estaban siendo pocos los nuevos Altos Cargos que podrían estar infringiendo la normativa sobre incompatibilidad e incurriendo, por tanto, en un conflicto de intereses entre sus anteriores responsabilidades en el sector privado y sus actuales en el público. Por nuestra parte, sin ánimo exhaustivo, hemos seleccionado 22 casos que por su calado mejor pueden reflejar esos potenciales conflictos y que aunque afectan a la práctica totalidad de los Ministerios y empresas públicas, se constata que son las áreas económicas y  las que gestionan presupuestos significativos las preferidas por estos gestores de puerta giratoria. Como es natural y atendiendo el criterio jerárquico que preside la actuaciones de los Ministerios, los primeros seleccionados son los 4 Ministros que por su trayectoria profesional, sus declaraciones de bienes y patrimonio y su participación en Consejos de Administración tienen intereses obvios claros en el sector privado. Tras ellos,18 Altos Cargos, distribuidos a lo largo y a lo ancho del organigrama político administrativo.


LUIS DE GUINDOS. MINISTRO DE ECONOMÍA Y COMPETITIVIDAD. 

Ex miembro del Comité ejecutivo mundial del banco de inversión estadounidense Lehman Brothers y ex Presidente de la filial para España y Portugal. La crisis de las subprime, que produjo la quiebra del banco, le cogió de pleno con su nomina domiciliada en este tinglado especulativo. Recordar que la quiebra de Lehman Brothers afectó a miles de inversores españoles y portugueses, la mayoría clientes de banca privada, por un importe global de unos 1.000 millones de euros, según cálculos de expertos difundidos en los primeros momentos. Entre las entidades financieras afectadas estuvieron Banif (filial del Banco Santander), Bankinter, Caja Madrid, el BBVA, el grupo Sabadell y Bancaja, entre otras. Ha sido además Consejero del Banco Mare Nostrum. Hasta su nombramiento como Ministro, entre otras muchas dedicaciones, era Director del Centro del Sector Financiero, un organismo de estudios creado por Price Waterhouse Coopers (PwC), Director del Instituto de Empresa, la IE Business School y Consejero de Endesa.

CRISTÓBAL MONTORO. MINISTRO DE HACIENDA Y ADMINISTRACIONES PÚBLICAS. 

Durante años ha sido socio de una sociedad consultora encargada de asesorar a los contribuyentes para cómo pagar menos impuestos a la Hacienda Pública. La empresa responde al nombre de Equipo Económico. Hasta 2008 se denominó Montoro y Asociados. Entre los socios se encuentra su hermano Ricardo, exdirector del CIS; Salvador Ruiz Gallud, exdirector de la Agencia Tributaria; y Ricardo Martínez Rico, exsecretario de Estado de Presupuestos. Su consultora se ha visto envuelta en la investigación del caso Gürtel  que ha aportado pistas sobre una operación concreta, facturada justo después de que Montoro dejara la firma. El encargo procedía de Everland, firma investigada en el sumario, propiedad de la esposa de Jesús Merino, ex diputado por Segovia, ex portavoz adjunto en el Congreso e imputado por una de la causas abiertas en el TSJ de Castilla y León (Concesión de una variante en Olleros). Por este trabajo, Equipo Económico emitió una factura en julio de 2008 de 116.000 euros. Tras el estallido del caso Gürtel, el juez se dirigió a la empresa para conocer la operación: 

"Los servicios prestados consistieron en el asesoramiento económico y fiscal de una operación de adquisición empresarial, alcanzando, entre otras, cuestiones relativas a la compensación de bases imponibles de ejercicios anteriores, deducciones fiscales pendientes de aplicación, gastos no deducibles por diversos conceptos, así como fondos de comercio derivados de la operación y su aprovechamiento fiscal", contestó la dirección de Equipo Económico.


PEDRO MORENÉS. MINISTRO DE DEFENSA. 

Ex Secretario General del Círculo de Empresarios. En enero de 2009 pasó a la Presidencia del Consejo de Administración de Construcciones Navales del Norte. En junio del año 2010 fue nombrado Director General para España de la multinacional francesa de misiles MBDA. Asimismo según datos del Registro Mercantil ha estado vinculado a la empresa Instalaza, fabricante de bombas de racimo. Fue nombrado consejero en agosto de 2005 y cesó en mayo de 2007. Desde esa fecha está representado en Instalaza a través de la sociedad Boguillas SL que  tiene como socio único y administrador único al propio Morenés. El Boletín Oficial del Registro Mercantil publicó el 4 de octubre de 2011 el cese de Boguillas SL como consejero de Instalaza y de Morenés como su representante. Instalaza reclamó el año pasado al ministerio de Defensa 40 millones de euros en concepto de desagravio por la prohibición del uso, almacenamiento y fabricación de las bombas de racimo en España como consecuencia de la firma del Tratado de Dublín. En su primera comparecencia ante la Comisión de Defensa del Congreso el Ministro aseguró que se trata de un tema que lleva los caminos judiciales oportunos, asegurando que no va a actuar ni en un sentido ni en otro. También ha sido Presidente de Segur Ibérica, la firma que presta seguridad a los atuneros españoles.


MIGUEL ARIAS CAÑETE. MINISTRO DE AGRICULTURA, ALIMENTACIÓN Y MEDIO AMBIENTE. 

A solo efectos de recordatorio durante su anterior etapa como Ministro de Agricultura (2000-2004) sus relaciones con el sector privado ya fueron objeto de controversia hasta el punto que el entonces Ministro de Administraciones Públicas, Jesús Posada tuvo que comparecer en el Congreso de los Diputados para explicar sus compatibilidades con sus negocios privados. En la actualidad y a tenor de su declaración de bienes y patrimonio tiene intereses en las petroleras Ducar SL- controlada por su cuñado-  y Petrologis Canarias, SA. A. También a través de su mujer Micaela Domecq, copropietaria de la ganadería Jandilla, tiene fuertes intereses en el sector del toro de lidia.

JOSEP PIQUÉ CAMPS. 

Representante de SEPI como vocal del Consejo de Administración de EADS (propietario de Airbus), en representación de SEPI. Desde noviembre de 2007 es presidente de la aerolínea de bajo coste Vueling. Actualmente compagina la presidencia de la aerolínea con su participación en el consejo de administración de Applus y la presidencia del Círculo de Economía de Cataluña.

PILAR PLATERO SANZ. SUBSECRETARIA DE HACIENDA Y ADMINISTRACIONES PÚBLICAS.

Inspectora de Hacienda y de Aduanas del Estado. Desde enero de 2009 era socia del despacho de consultoría económica estratégica Equipo Económico. Es decir, el mismo en el que participaba su actual Jefe, Cristóbal Montoro.


IÑIGO FERNÁNDEZ DE MESA VARGAS. SECRETARIO GENERAL DEL TESORO Y POLÍTICA FINANCIERA.

Técnico Comercial y Economista del Estado. Ex responsable de financiación del Sector Público e Infraestructuras en Lehman Brothers y desde 2007 era Managing Director en Barclays Capital.


MARIA FLAVIA RODRÍGUEZ-PONGA SALAMANCA. DIRECTORA GENERAL DE SEGUROS Y FONDOS DE PENSIONES. 

Inspectora de Seguros del Estado e Inspectora de Hacienda. En el año 2004 se incorporó al Grupo Mutua Madrileña donde ha sido directora de Auditoría Interna, directora general adjunta de Gestión de Negocio, directora general del Área Aseguradora y secretaria general técnica. Desde 2008 era su directora de Relaciones Sectoriales, Estudios y Reaseguro.

ANTONIO CARRASCOSA MORALES. 

Técnico Comercial y Economista del Estado. Desde mayo de 2008 hasta Diciembre 2011 fue director de Cumplimiento Regulatorio en Price Waterhouse Coopers. Primero fue nombrado DIRECTOR GENERAL DE POLÍTICA ECONÓMICA y posteriormente en este mes de septiembre, Director General del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria.


RAFAEL CATALÁ POLO. SECRETARIO DE ESTADO DE INFRAESTRUCTURAS, TRANSPORTE Y VIVIENDA. MINISTRO DE JUSTICIA. 

Técnico Superior de Administradores Civiles del Estado. Ha ocupado distintos cargos durante los gobiernos Aznar, entre ellos los de Director General de la Función Pública, Subsecretario de Hacienda y Secretario de Estado de Justicia. Desde 2005 dirigía el Master de Administración Pública de ESADE y durante años ha sido Secretario General del Consejo de Administración de CODERE, S.A., una de las principales empresas del sector del juego.

FERNANDO JIMÉNEZ LATORRE. SECRETARIO DE ESTADO DE ECONOMÍA Y APOYO A LA EMPRESA. 

Técnico Comercial y Economista del Estado. Desde 2004 es director asociado de National Economic Research Associates Economic Consulting, empresa del grupo Marsch&Mclennan.

MIGUEL TEMBOURY REDONDO. SUBSECRETARIO DE ECONOMÍA Y COMPETITIVIDAD. 

Abogado del Estado. Director del Gabinete del Ministro del Interior Ángel Acebes, cuando el atentado del 11-M. En 2004 se incorporó como Socio en el Departamento de Derecho Administrativo y Sectores Regulados de Pérez-Llorca y en 2007 fundó su propio despacho de abogados.

PEDRO ARGÜELLES SALAVERRIA. SECRETARIO DE ESTADO DE DEFENSA. 

Después de ocupar varios puestos ejecutivos en Asturiana de Zinc, fue diputado popular al Parlamento Europeo, socio fundador del Banco Alcalá y director general del Banco Granada Jerez. Fue diputado regional en la Asamblea de Madrid, director del Gabinete del Ministro de Defensa y presidente de AENA. Desde 2002 era vicepresidente de Boeing Internacional y presidente de Boeing España y Portugal.


JAIME PÉREZ RENOVALES. SUBSECRETARIO DE LA PRESIDENCIA. 

Abogado del Estado. En julio de 2001 fue nombrado director del Gabinete de Rodrigo Rato, por entonces Vicepresidente Segundo del Gobierno y Ministro de Economía. Ha sido secretario general y del Consejo del Banco Español de Crédito, y desde marzo de 2009 era vicesecretario general y del consejo del Banco Santander, S.A, y director general de la asesoría jurídica del Grupo Santander.


ROMÁN ESCOLANO OLIVARES. PRESIDENTE DEL INSTITUTO DE CRÉDITO OFICIAL. 

Técnico Comercial y Economista del Estado. Desde 2000 hasta 2004 fue director del Departamento de Economía del Presidente Aznar. Hasta su nombramiento era director de Relaciones Institucionales del BBVA, miembro del Patronato de la Fundación Consejo España-China y vicepresidente de la Cámara de Comercio hispano-turca.

LUIS VALERO ARTOLA. SECRETARIO GENERAL DE INDUSTRIA Y DE LA PEQUEÑA Y MEDIANA EMPRESA.

Técnico Comercial y Economista del Estado. Ha sido director de Banca de Negocios del Banco Saudí Español, subdirector general del Área Internacional del Banco Español de Crédito y Consejero de la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación. Desde octubre de 1996 era director general de la Asociación Española de Automóviles y Camiones.


ISABEL GARCÍA TEJERINA. SECRETARIA GENERAL Y MINISTRA DE AGRICULTURA Y ALIMENTACIÓN. 

Fue asesora ejecutiva de los gabinetes de los ministros de Agricultura, Pesca y Alimentación Loyola de Palacio, Jesús Posada y Miguel Arias. En 2000 fue nombrada Secretaria General de Agricultura y desde 2004 era directora de Planificación Estratégica de la empresa FERTIBERIA perteneciente al Grupo Villar Mir.


MARTA SILVA DE LAPUERTA. ABOGADA GENERAL DEL ESTADO-DIRECTORA DEL SERVICIO JURÍDICO DEL ESTADO. 

Abogada del Estado. En 2003 se incorporó, como secretaria general no consejera, al Consejo de Administración de Sacyr Vallehermoso, donde, como persona de confianza del presidente Luis del Rivero, ejerció también como directora general de Asesoría Jurídica.  En 2004 entró también en la Junta Directiva del Real Madrid de Florentino Pérez, como secretaria general, cuando su presidente en Sacyr Vallehermoso era el tesorero del Club blanco. En 2009 se produjo su salida de Sacyr.

CARLOS SAN BASILIO PARDO. DIRECTOR GENERAL DEL PATRIMONIO DEL ESTADO. 

Técnico Comercial y Economista del Estado. En 2004 pasó a ocupar el puesto de director de la Secretaría Técnica de Comunicación del Banco Santander y, mas tarde, el de director ejecutivo de la sociedad "Market for Treasury Securities" y actualmente era director general de la empresa de capital riesgo COFIDES.

JORGE URRECHO CORRALES. DIRECTOR GENERAL DE CARRETERAS. 

Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos por la Universidad Politécnica de Madrid En la empresa privada fue director regional de las constructoras OFENSA y ASCAN.



FERNANDO EGUIDAZU PALACIOS. DIRECTOR GENERAL DE RELACIONES ECONÓMICAS INTERNACIONALES  DEL MINISTERIO DE ASUNTOS EXTERIORES Y COOPERACIÓN. 

Técnico Comercial y Economista del Estado. Fue presidente de Sovhispan, S.A. y director general de Fraternidad-Muprespa. Hasta su nombramiento era el Vicepresidente del Círculo de Empresarios, Vicepresidente del Foro de la Sociedad Civil, Vicepresidente de la Fundación Transición Española y Patrono de la Fundación Acción Familiar.

GONZALO JORGE FERRE MOLTÓ. SECRETARIO GENERAL DE INFRAESTRUCTURAS. MINISTERIO DE FOMENTO. 

Nacido en 1954 en Alicante, casado, con dos hijos, es licenciado en Derecho, y pertenece a los Cuerpos de Gestión de la Hacienda Pública y de Interventores del Estado. Ha sido subdirector general del Tesoro, director general de la Empresa Nacional de Autopistas y presidente de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre. En el sector privado ha sido consejero delegado de Itínere y director general adjunto al presidente del grupo SYV. En la actualidad ocupaba el puesto de director general de autopistas en Sudamérica en el grupo Abertis.

Una primera lectura de las trayectorias de estos Altos Cargos pone de relieve que, salvo excepciones, una mayoría une a su condición de funcionario el hecho de encontrase en excedencia voluntaria o especial cuando han sido nombrados para sus actuales responsabilidades. Excedencia que en determinados supuestos tiene su origen tras las elecciones generales del año 2004 que dieron la mayoría al Partido Socialista.

También es posible apreciar que aunque son diversos los sectores privados en ellos representados priman los que provienen del mundo financiero, económico y de la construcción así como de sectores relacionados con las áreas que ahora han pasado a gestionar. En este sentido, resultan especialmente llamativos los casos de los 4 Ministros citados así como los de la Directora General de Seguros y Fondos de Pensiones y la Secretaria General  de Agricultura y Alimentación, dado que ambas provienen de empresas fuertemente relacionadas con sus nuevas responsabilidades.

Otro caso digno de señalar por el puesto estratégico que ocupa en la estructura de gobierno y en particular por su proximidad con la Vice Presidenta y Ministra de la Presidencia es el Subsecretario de la Presidencia, Jaime Pérez Renovales que proviene del núcleo más próximo al Presidente del Grupo Santander.


Merece igualmente ser destacado Rafael Catalá Polo, hasta hace poco Secretario General del Grupo CODERE. Este grupo fundado por la familia Martínez Sampedro, grupo gestor de máquinas de ocio, y los hermanos Franco, dueños de Recreativos Franco, es uno de los mayores fabricantes de máquinas recreativas dentro y fuera de España. En este momento gestiona más de 50 mil maquinas recreativas, numerosos bingos, casinos, hipódromos y puntos de apuesta.

Por último hay un aspecto común en la mayoría de estos nombramientos: la fuerte disminución de sus salarios directos y diferidos que venía percibiendo en relación con las retribuciones que reciben los Altos Cargos de la Administración. Si exceptuamos algún supuesto de vocación tardía como servidor público, cuesta trabajo pensar que nos encontramos ante un grupo de Altos Cargos dispuestos a sacrificarse en aras del bien común. Por el contrario, como ya sucedió con otros altos cargos durante la etapa de Aznar es más que probable que nos encontremos ante supuestos de fuertes compensaciones económicas indemnizatorias y compromisos firmes de retorno tras finalizar sus  responsabilidades como Altos Cargos. 

Dicho coloquialmente, resulta sorprendente, por llamarlo de alguna manera, que casos como el actual Ministro de Economía haya renunciado a sus múltiples y cuantiosos ingresos para recibir como Ministro apenas 3500 euros netos mensuales. Piensa mal y acertarás.

Los Genoveses (martes, 18 de septiembre de 2012)

http://genoveses.blogspot.com.es/2012/09/1-parte-un-gobierno-de-lobbistas.html

Futuro cierto

 
 
La crisis del 29 allanó el camino al fascismo italiano, al nacionalsocialismo alemán y al nacionalcatolicismo español; la crisis que ahora sufrimos impondrá el dominio planetario de la Empresa Mundial $.A. En USA Donald Trump es aupado al trono por paletos sureños y neonazis, el 25% de los norteamericanos como mucho. La alternativa es Killary, la cornuda de USA con las manos empapadas de sangre inocente tras años de infame carrera política. Ambos ostentan el poder nuclear de la OTAN, el ejército de la Empresa Mundial $.A. En Rusia gobierna un nuevo Zar en contubernio con la Iglesia Ortodoxa, un ex alto mando de la infame KGB y con el mayor arsenal nuclear del planeta puesto a su servicio. Alemania, iniciadora de dos guerras mundiales, vuelve a imponer en toda Europa su disciplina de cuartel prusiano, su cuadriculada manera de entender la vida y su total asepsia sentimental; todo ello con socialfascistas y fascistas a secas gobernando en coalición. En nuestra tierra, tras cuatro años de atentados, la derecha más retrógrada, paleta y desalmada de toda Europa vuelve a ser el partido más votado. El demente fanatismo religioso del ISIS, financiado por criminales sauditas a los que nuestros prebostes llaman socios, o hermanos, (como es el caso de Juan Carlos I "El Crápula") nunca podrá ser erradicado mientras sus fuentes sigan fluyendo tranquilamente. El otro fanatismo religioso, el cristiano, muestra la misma falta de esos principios que tanto gustan predicar. El Vaticano ya ha sellado la tan buscada alianza con la Iglesia Ortodoxa Rusa, así como con el sionismo; la última puesta en escena de Francisco en Auschwitz cierra el pacto entre los de la "santa" trinidad católica, ortodoxa y sionista en sacrílega comunión con la Empresa Mundial $.A. Así que, sin querer pecar de pesimista, si en los 30 y 40 Europa paladeó las mieles con sabor a hiel de sus propias vísceras, en este caso el golpe puede ser definitivo e irreversible, nos ahogaremos entre nuestras propias heces, la mierda alcanza ya nuestro labio inferior.
 
Los regímenes democráticos siempre fueron el perfecto trampolín para el fascismo, los Estados solamente permiten aquello que redunde en beneficio de las élites que lo sustentan, la Historia ya nos aleccionó sobre ello de una manera incontestablemente empírica desde el nacimiento de Sumeria. Tras 5000 años el engaño ha sido refinado, ahora la impostura es símbolo de sentido común. Hitler, Mussolini o la CEDA española y el PP actual, son los ejemplos más próximos, pero ni mucho menos los primeros o únicos. Con todo el dinero y toda la influencia que éste ejerce en las depravadas voluntades de aquellos que abrazan al capitalismo, a los fascistas ahora demócratas de toda la vida, les resulta cosa de niños el comprar las suficientes voluntades para seguir dictando a base de decreto ley.
 
El que reparte siempre se queda con la parte del león, permite hurgar en la carroña restante a los de su clan, los de la gleba hurgan en las migajas de esa carroña, y se les niega incluso los pellejos y huesos a los que no agachan la cabeza ante el que manda y combaten su poder basado en la fuerza, nunca en la razón. Los de arriba dan un poco de cancha a los medianos, en su gran parte funcionarios; como jueces, maderos, militares, profesores de universidad, políticos de toda laya, notarios, "intelectuales" afectos y una amplia gama de miserables orgullosos de su estatus social basado en el trucaje de la balanza. Simplemente contando con la lealtad miserable de quienes solamente se preguntan ¿qué hay de lo mío?, ya tienen suficiente para mantener en pie el chiringuito estatal. Los de arriba también apadrinan a la supuesta izquierda española, les conceden cientos de horas de Tv en prime time en sus corporaciones televisivas. El espectador se aburría y mostraba tendencia a la lógica abstención basada en el claro engaño democrático, el partido de tenis entre PPSOE asqueaba ya demasiado. Así que se amplió la oferta para dar sensación de diversidad colorida, aunque eso sí, los colores de sus plumeros siguen siendo igual de cantosos y pútridos.
 
Vota y decide, graznan los mercachifles políticos de todo pelaje. Y decide remachar tu mismo la cadena que te impide ser libre, decimos quienes no nacimos para mandar, ni mucho menos para obedecer y creer en los que nacieron con vocación de mandar desde su alta cuna o prepotencia vanidosa. Ahora, más que nunca antes en toda la  historia de la mafiocracia española, el engaño se ha quedado en paños menores, expuesto a la merecida humillación; pero este sistema absolutamente reñido con la inteligencia nos muestra su sentido común diciendo que deben seguir gobernando los fascistas con un 78% del censo en contra, los que no les han votado. Los telediarios dicen que los españoles piensan mayoritariamente que se debe formar gobierno, claro que nunca se cuenta con el 33% de la población a la que nos importa una mierda si hay gobierno o no. Todos los medios de comunicación mass media coinciden en lo fundamental, en la almendra podrida; el fascismo, a pesar de cuatro años atentando contra toda lógica humana, está legitimado para seguir dictando con el 78% del censo electoral en contra. La democracia parlamentaria siempre conduce hacia el abismo del fascismo. La esencia autoritaria del gobierno de las mayorías que son evidentemente minorías, es la propia esencia del fascismo. Se disfraza con chaquetas y corbatas, en lugar de marciales uniformes, se nos muestran con sus caros trajes y su rebuscado lenguaje de embaucadores profesionales, pero su uniformidad ideológica es exáctamente la misma que la de cualquier régimen dictatorial basado en el mando a manos de unos cuantos y cuya legitimidad solamente puede ser defendida con amenazas, represión y mentiras.

El abogado. Octave Mirbeau



Idealmente, la profesión de abogado es admirable, como todas las profesiones. Pero lo malo es que los abogados se equivocan absolutamente sobre su significado. Entienden y practican su oficio en un sentido totalmente contrario al que realmente debería tener. La enfermedad hace el médico, y el abogado ha nacido de la justicia, que es otra enfermedad. El dolor humano paga los platos rotos. Lejos de servir de contrapeso a la justicia, de ser el adversario natural y el fiscal de la magistratura, el abogado se trueca en su auxiliar, en su cómplice, mejor dicho. Calca sus hábitos morales y sus prejuicios sociales sobre los del magistrado, copia hasta susgestos y el corte de su ropa. Es un magistrado como el otro.

Lo que únicamente los distingue, y en lo que únicamente puede reconocérseles, es en que no actúan en el mismo lado del tribunal. El uno tiene el Cristo detrás y el otro delante. Y por un prodigio indecible que el código no previó, después de haber previsto tantas cosas extraordinarias, los dos, el magistrado y el abogado, se apoyan en el mismo platillo de la simbólica balanza. Por lo demás, la prueba de que ambos tienen igual estado de alma, tanto el magistrado que acusa como el abogado que defiende, es la facilidad con que cambian de papel, de ropa y de túnica. Cuando un magistrado no tiene suerte en su carrera, se hace en seguida abogado.

Pasa el otro lado de la barricada. Un salto, y ya está metamorfoseado. Y hay que admirar entonces la virtud con que reclama hoy la absolución del que la víspera reclamaba intrépidamente la cabeza. ¡ Oh blancura inmaculada del emblemático armiño ! Inversamente, cuando un abogado ve desierto su bufete, o que se agota su elocuencia, entonces aspira a condenar a los que, con igual entusiasmo y convicción, habría defendido la víspera. En el fondo, las dos funciones se parecen de tal modo y se confunden tan inconscientemente que, en provincias, cuando, en la audiencia, falta un magistrado, un abogado lo reemplaza y, desde el banco de la defensa, donde invocaba el amor cristiano, salta al de la acusación para, con igual gesto, hacer un llamamiento al verdugo sin que la menor vacilación turbe su espíritu y sin que el corazón se le estremezca lo más mínimo.

Jamás he podido comprender por qué se respeta al juez que condena, y por qué el verdugo, que no es más que el instrumento del juez, es objeto de horror del cual se desvía la mirada y al que no nos lo representamos sin que un escalofrío nos sacuda de la cabeza a los pies... ¡He aquí una anomalía bien extraña !

En las pequeñas ciudades de provincia y en las agrupaciones sociales que son, como París, aldeas, los magistrados disfrutan posiciones excepcionales y de una honorabilidad que está por encima de su condición. Mientras el verdugo se ve reducido a eterna soledad, oculto en las tinieblas espesas donde se desliza su existencia habitual de paria, de apestado, el juez, al contrario, afronta el brillo de la luz, seguido por las adulaciones del mundo y las sonrisas admirativas. Las muchachas casaderas lo desean por esposo, las casadas por amante, como si fuese un héroe o un poeta. Y, sin embargo, cada uno de sus gestos es un dolor, de cada palabra suya brota una desolación. Es el amo de vuestro honor, de vuestra fortuna, de vuestro reposo, de vuestra vida. Posee el derecho sobrehumano, el derecho espantoso, de suprimiros todo esto según su capricho, de suprimiros vuestra misma vida si se le antoja, porque hombre es y como tal sujeto a todas las atrocidades que aconsejan las pasiones, los vicios, los intereses y las vanidades. El verdugo no razona. Es un ser inerte que únicamente puede ponerlo en movimiento una voluntad ajena... Mirad, sobre esta mesa, este cuchillo ; su acero brilla pacíficamente ; su hoja inmóvil refleja, como el agua mansa, la nube que pasa, una flor, la cabeza sonriente de un niño... Para que mate y se tiña de rojo, es necesario que una mano lo empuñe y hiera.

El verdugo es el cuchillo y el juez es la mano. ¿De quién pues debo sentir más horror, del cuchillo con sus pacíficos reflejos, o de la mano guiada por el deseo de la muerte ?

Cioran. El ocaso del pensamiento [Pdf]

 

No puedes entender lo que significa «la meditación» si no estás habituado a escuchar el silencio. Su voz incita a la renuncia. Todas las iniciaciones religiosas son inmersiones en su profundidad. Empecé a sospechar del misterio de Buda en cuanto me entró miedo del silencio. La mudez cósmica te dice tantas cosas, que la cobardía te empuja a los brazos de este mundo. La religión es una revelación atenuada del silencio, una dulcificación de la lección del nihilismo que nos inspiran sus susurros, filtrados por nuestro miedo y nuestra prudencia... De esa forma, el silencio se sitúa en las antípodas de la vida.
 
El Mal, una vez abandonada su indiferencia originaria, tomó al Tiempo como seudónimo.
 
Siempre que paseo entre la niebla, me descubro mejor a mí mismo. El sol nos enajena, pues al mostrarnos el mundo nos liga a sus mentiras. Pero la niebla es el color de la amargura...
 
Un copo perdido a merced del aire es una imagen de vanidad más desgarradora y simbólica que un cadáver. Igualmente, un insólito perfume nos pone más tristes que un cementerio, o una indigestión nos vuelve más pensativos que un filósofo. ¿Y no es cierto que, más aún que las catedrales, nos vuelve más religiosos la mano de un mendigo que, en una gran ciudad en la cual nos hemos perdido, nos muestra el camino a seguir?
 
La infelicidad es el estado poético por excelencia.
 
Sólo podría amar a un sabio desgraciado en amores...
 
La vida es etérea y fúnebre como el suicidio de una mariposa.
 
La melancolía es el estado onírico del egoísmo.
 
Si el sol le negara al mundo su luz, el último día que alumbrase se parecería a la mueca burlona de un idiota.
 
 
El ocaso del pensamiento es el quinto y penúltimo libro de E.M. Cioran escrito en rumano. Y también su libro menos conocido.
 
Tras entregar a su editor en Bucarest el manuscrito de De lágrimas y de santos en 1937 Cioran se trasladó, antes de su publicación, a París con una beca del Instituto Francés de Bucarest, ignorando el escándalo que causaría en su país este libro que los críticos llegaron a tachar de «sacrílego». Tal vez por este motivo Cioran decidiera instalarse definitivamente en Francia. Sin embargo, la publicación en Rumania de El ocaso del pensamiento en 1940 parece confirmar la hipótesis de que Cioran se desplazó en más de una ocasión a su país durante la guerra. 
 
Debido tal vez a las circunstancias en que apareció, el libro pasó entonces desapercibido y de él nada más se supo hasta que el autor autorizara la versión francesa en 1991.

 

Emma Goldman. Vladimir Ilyitsch Ulyanof Lenin (1924)


Cuando leo los himnos de alabanza fúnebre con los cuales se han dirigido al muerto algunos de sus más irritados enemigos, acuden involuntariamente a mi memoria las palabras amonestatorias que empleó Angélica Balabanova frente a Clara Sheridan, la dama que esculpió bustos de Lenin, de Trotsky y de otros jefes del bolchevismo. ¿Se le hubiera ocurrido cincelar hace tres años a Lenin —le pregunto Balabanova— entonces, cuando el gobierno inglés lo anatematizaba como espía alemán? Lenin no ha hecho la revolución. La hizo el pueblo ruso. ¿Por qué no cincela usted a las mujeres y a los hombres del pueblo obrero ruso, los verdaderos héroes de la revolución? ¿Por qué ese repentino interés por Lenin?

Con Balabanova pregunto yo a los que sobrecargan ahora de alabanzas a Lenin, entre los cuales hasta se encuentran algunos menchevistas y social-revolucionarios: ¿Por qué esa repentina simpatía? ¿Por qué ese estático estallido de homenajes para el hombre que ayer mismo era cubierto de anatemas? ¿Acontece esto en base a aquella endeble máxima que afirma que sólo se debe hablar bien de los muertos? ¿O acontece porque hoy es un signo de valor no ir contra la corriente del culto a los héroes? ¿O en resumen, no es más que un efluvio de ordinaria hipocresía? Esos escritores saben tan bien como lo sabía la Balabanova que Lenin no ha hecho la revolución. Más aún, que fue él quien puso un fin a la revolución. Paso a paso, desde el histórico respiro —desde la paz de Brest-Litovsk— hasta marzo de 1921, cuando impuso a sus rebaños su nueva política económica, persiguió Lenin la tarea que se había propuesto, intentó llevar la revolución a la calma, castrarla, desnaturalizar sus fines, privarla de su contenido, de modo que de ella no quedó más que la vestimenta exterior, que debía servir como ornamento en las revistas de gala de la Tercera Internacional.

Esa tarea no era fácil. El pueblo ruso, que se arrojó con toda el alma en la revolución, tenía ardiente fe en sus fuerzas, en sus posibilidades, en su persistencia. Lenin era demasiado perspicaz para oponerse a ese entusiasmo general, a esa honda fe. Al contrario, marchó con el pueblo y se pronunció por las medidas más extremas. Pero el objetivo que perseguía era otro y se diferenciaba esencialmente de los objetivos que el pueblo anhelaba. Era el Estado marxista, —como él lo comprendía— una máquina que involucraba todo en sí, que lo absorbía todo, que todo lo destruía, y cuya palanca tenían Lenin y su partido en las manos. Esa divinidad fue bendecida por Lenin toda la vida.

Cuando la ola revolucionaria llevó a Lenin al poder, vio llegada su hora, la hora en que debía transformarse su sueño en realidad. ¿Qué le importaba que la revolución fuera a la debacle? ¿Qué significaba que Rusia se cubriera de escombros y de ruinas? De la sangre y las pavesas de un gran devenir surgió el Estado marxista. La gloria de la obtención de ese artificio corresponde exclusivamente a Lenin. Nadie trabajó más hábilmente ni con tan absoluta abnegación para ese objetivo que él. El porvenir, sin embargo, no dejará de apreciar justamente el carácter dudoso de esa gloria que incumbe al muerto jefe del bolchevismo, al leninismo, como llama hoy con orgullo el rebaño fanático de sus adeptos la formación política autocrática que pesa gravemente sobre las espaldas de la esclavizada Rusia.

Los incensadores de Lenin lo llaman grande. Pero él no poseía seguramente la grandeza del espíritu y del corazón que constituyen las condiciones previas esenciales de toda grandeza verdadera y general. Lenin mismo habría llenado de vejaciones y de burlas a los que le atribuyen hoy tales cualidades burguesas. Grandeza de espíritu, magnanimidad de corazón, comprensión y simpatía para un adversario eran rasgos que escapaban totalmente a este hombre, que sin embargo, fue tan extraordinariamente humano en sus defectos y criminal en sus errores. Más de una vez se ofreció a Lenin la ocasión de revelar la verdadera grandeza, pero su conformación espiritual entera no le permitió percibir la ocasión magnífica y ni siquiera comprender su importancia. Desde este punto de vista, Lenin ha quedado siempre fiel a sí mismo. Der Tag del 27 de enero da cuenta de una interesante historia. Era en 1890; Rusia se vio visitada por una terrible miseria. Toda la inteligencia rusa, sin diferencia de opiniones, se asoció para encontrar medios y vías que pudieran aliviar la situación del pueblo hambriento. León Tolstoi mismo escribió un caluroso llamado de socorro. En Samara, el centro del distrito del hambre, se reunió un grupo de intelectuales para deliberar sobre su trabajo en pro de los hambrientos. En esa reunión se levantó un joven y se expresó así: El hambre revoluciona a las masas y facilita la lucha contra la autocracia rusa. Por esa razón considero un crimen el proyectado socorro. Naturalmente no tengo ninguna inclinación a participar de ese crimen. Ese joven era Vladimir Ilyitsch Ulyanof Lenin.

No sé si el autor de esta historia, presente en aquella reunión, ha citado exactamente el discurso del joven Lenin, pero es tan notablemente significativo para toda la conformación espiritual de Lenin y refleja tan excelentemente su conducta frente a la vida y a los padecimientos humanos, que bien podría ser la verdad. Lenin demostró la misma fría inflexibilidad en otra ocasión memorable, y fue frente a Dora Kaplan, que tenía tras sí largos años de cárcel; no había sido conducida a su acción ni por motivos personales ni por motivos contrarrevolucionarios. Sabía también que su muerte, lo mismo que su existencia, no podrían contribuir a la prosperidad de Rusia. Con un gran gesto habría podido atraer hacia su persona, de parte del mismo partido a que Dora Kaplan pertenecía, humana consideración. Podía reservar la vida de esa mujer. Ese hubiera sido un signo de grandeza que habría señalado bajo las circunstancias un elemento nuevo, vital, al curso entero de la revolución. Pero nadie puede dar lo que no tiene. Lenin, a quien toda verdadera grandeza humana le era extraña, entregó a Dora Kaplan a sus verdugos, a la tcheka. ¿Se puede representar uno por un sólo momento que un Tolstoi, un Bakunin, un Kropotkin, los tres grandes rusos, hubieran podido hacerse culpables de una crueldad tan innecesaria e infructuosa? ¡Pero para qué mencionar esos espíritus universales! Hubo dos mujeres en el movimiento anarquista: Luisa Michel y Voltairine de Cleyre. También contra ellas se intentó la muerte. ¿Cómo procedieron contra sus atacantes? ¿Se atuvieron a su libra de carne? ¡No, al contrario! Ambas se negaron a participar en un asesinato. Solicitaron la vida de los hombres que habían querido quitarles la suya. Compárese los actos de Luisa Michel y de Voltairine de Cleyre con el acto de Lenin y se verá la mísera impresión que produce el último en realidad...



Los últimos españoles de Mauthausen. Carlos Hernández de Miguel [epub & Pdf]

«Tenía que intentar contar nueve mil historias, una por cada uno de los españoles y españolas que pasaron por los campos de concentración nazis. Sentía la necesidad de reflejar sus anhelos, viajar con ellos en esos fatídicos trenes de la muerte, acercarme a su sufrimiento en los campos, a la solidaridad en que se apoyaron para tratar de sobrevivir, a su alegría durante la liberación y a su frustración ante la imposibilidad de volver a su patria. Para ello visité a los pocos supervivientes que aún pueden hablar en primera persona. Conocerles ha sido uno de los mayores privilegios que me ha dado la vida.

No es un libro fácil, nunca pretendió serlo, pero espero que resulte útil ya que la historia de nuestros deportados no tiene fecha de caducidad. La intolerancia, el racismo, el populismo, las traiciones que sufrieron, los pactos que hicieron sus verdugos, la pasividad de “los hombres buenos” casi todo lo ocurrido se puede extrapolar hasta nuestros días. En este caso, quizás más que en ningún otro, mirar hacia el pasado es la mejor forma de comprender el presente y de prever nuestro futuro».
Carlos Hernández de Miguel
En este libro se habla de víctimas y de verdugos. Los últimos españoles supervivientes de los campos de exterminio nazis nos recuerdan su sufrimiento y la forma en que perdieron a miles de compañeros a manos de los siniestros miembros de las SS. Sus palabras nos llevan a un mundo de torturas inimaginables, pero también de dignidad, solidaridad y resistencia.

Esta es la historia de esos hombres y mujeres que sobrevivieron o murieron entre las alambradas de Mauthausen, Buchenwald, Ravensbrück o Dachau. Y es también la crónica periodística que denuncia a los políticos, militares, empresarios y naciones que hicieron posible que más de nueve mil españoles fueran deportados a los campos de la muerte.
«Siempre alerta, hermano de infortunio y sufrimiento. Siempre alerta si queremos que aquellos años de agonía no vuelvan».
ANTONIO HERNÁNDEZ MARÍN
Prisionero n.º 4443 del campo de concentración de Mauthausen
La vida en el campo estaba diseñada para que los cautivos se sintieran humillados y sometidos durante las 24 horas del día. Sus vidas no valían nada, eran simples marionetas en manos de los SS y los kapos, que les torturaban por el puro placer de sentirse superiores y todopoderosos. Las vejaciones llegaban a extremos como el que contempló Jacint Carrió en Gusen:
«Fue un día que regresábamos agotados del trabajo. Un deportado que ya no podía más se desplomó en el suelo, sin fuerzas para levantarse y entrar en la barraca. Agonizaba con la boca abierta y, entonces, el comandante Chmielewski se meó en su boca». En otras ocasiones los reclusos tuvieron que comerse sus propios excrementos porque así se le antojó al oficial alemán de turno.
Otra de las diversiones favoritas de los guardianes era reunir a los extenuados prisioneros que acababan de volver del trabajo y forzarles a realizar agotadores y humillantes ejercicios físicos. Marcial Mayans explica en qué consistía uno de ellos:
«Teníamos que coger un taburete y repetir una y otra vez varios movimientos. Subirte a él, bajarte, tumbarte en el suelo y volver a empezar. Todo lo hacían para humillarte».
Era frecuente, como tuvo que comprobar Joaquim Aragonés, que este tipo de torturas se perpetrara en plena madrugada:
«El SS que mandaba en nuestra barraca, la 18, al que llamábamos el Keipo, era alcohólico. A veces, a altas horas de la noche entraba y con el látigo nos hacía salir a todos fuera, tanto si llovía como si nevaba. Nos obligaba a hacer el salto de la rana o correr, y cuando estábamos bien cansados y mojados nos hacía volver a entrar en la barraca. Nos exprimía la poca fuerza que nos quedaba y no nos dejaba descansar».
Josep Simon señala que los SS más jóvenes eran aún más sádicos que sus mayores:
«Nos veían como juguetes a los que maltratar. Nos teníamos que tirar al suelo y hacer flexiones hasta que se cansaban. Otra variante era hacernos correr para ver si aún lo podíamos aguantar. Como estábamos mal calzados, con las chanclas de suela de madera, el ejercicio era todavía más difícil. Finalmente, otras ocasiones, nos obligaban a bailar a base de palos; no podías parar porque entonces eras su blanco preferido. Todo ello sin que importasen las condiciones climatológicas que hubiera, a veces con lluvia, otras con mucho calor o frío. Si alguno daba signos de flaqueza… es lo que estaban esperando para ensañarse con él».
Uno de los SS destacaba, según Josep, por su especial crueldad:
El día de la liberación de Mauthausen
«Una vez nos hizo formar a doscientos españoles y desfilar sin parar mientras nos golpeaba con el mango de un pico. Recibíamos los golpes en la cabeza, en la espalda, en las rodillas y en las piernas. No podíamos protegernos porque salir de la formación habría sido un suicidio. Otros SS le animaban a continuar, mientras él nos llamaba puercos, bandidos, asesinos y terminaba siempre con la palabra maldita: krematorium».
En este océano de vejaciones, lo peor que le podía ocurrir a un prisionero era atraer las miradas de los SS. Carlos Grey-Molay no pudo evitar convertirse en el centro de atención de los soldados y oficiales alemanes. Carlitos, tal y como le llamaban sus compañeros, era negro. Nacido en Barcelona, su familia provenía de la colonia española de Guinea. José Alcubierre fue testigo de su llegada al campo el 7 de junio de 1941:
«Los alemanes le miraban como a un bicho raro. Le tocaban para ver si su piel desteñía, le abrían la boca para mirarle los dientes y se reían sin parar. Luego le empezaron a lavar con agua y jabón. Le frotaban con fuerza para ver si eran capaces de quitarle el color negro. Los prisioneros polacos empezaron también a reírse y nosotros nos enfrentamos a ellos porque se trataba de un compañero. Aunque era español le tenían en una barraca aparte. En cuanto podía se venía con nosotros, pero los SS le decían: “Tú eres negro, así que no te juntes con estos”». Como si fuera una atracción de circo, Carlitos fue admirado por el propio comandante Ziereis, que decidió colocarle como camarero en el pabellón de los oficiales. El propio Himmler tuvo ocasión de contemplar esta «rareza de la naturaleza» en una de las tres visitas que realizó al campo. Mariano Constante, que trabajaba como ordenanza de los SS, estaba presente:
«Ziereis hervía en deseos de que su jefe supremo admirara aquel representante de una raza aún más baja que la de los subhombres. Hizo toda una serie de comentarios abominables sobre nuestro compatriota y su color de piel, acompañando sus explicaciones de bromas que provocaban la risa histérica de sus secuaces y que remató con este comentario: “Es un negro español, sí, pero desciende de los negros de África, y lo que es más, de una tribu de antropófagos. Su padre comía carne humana”».
La curiosidad inicial entre los alemanes degeneró pronto en un profundo rechazo hacia el «salvaje» que tocaba su comida. Grey-Molay fue destinado a limpiar los retretes de los SS y, finalmente, a la cantera. Carlitos, el negro de Mauthausen, consiguió sobrevivir gracias a la ayuda de sus compañeros. Las secuelas de la tuberculosis y el recuerdo de las vejaciones a que fue sometido le acompañaron hasta el fin de su vida.

Informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas en Argentina

 
 
Esperaban un hijo
 
Entre la gran cantidad de chicas adolescentes que fueron secuestradas se encontraban seis que esperaban un hijo.
 
Alicia Elena Alfonsín de Cabandie (Legajo N.o 3749) tenía 16 años, vivía en casa de los suegros, en Entre Ríos, su ciudad natal cuando fue secuestrada. Por el aviso leído en un diario, deciden junto con Damián ir a la Capital Federal a subalquilar una pieza. El 23 de noviembre de 1977, a las 18 hs. cuando regresaba del almacén, diez hombres de civil, portando armas se dirigieron resueltamente hacia ella y la detuvieron. El portero pudo ver cómo Alicia era introducida a golpes en un camión que tenía la leyenda «Sustancias alimenticias». Alicia llevaba en su seno una criatura que estaba en su séptimo mes de gestación.
 
Ana María Marti y Sara S. de Osatinsky (Legajo N.o 4344 y Legajo N.o 4442) pudieron verla en la Escuela Superior de Mecánica de la Armada, pocos días después de la Navidad de 1977. Fue conducida a una piecita destinada a las embarazadas. Allí pudo contarles que había estado en «El Banco» junto con su marido, Damián Cabandie, y que una persona que dijo ser Coronel le prometió que sería conducida a un lugar para dar a luz su hijo y que una vez que lo tuviera se reuniría con su esposo y el niño en un «centro de recuperación» donde cumpliría su condena.
 
De acuerdo a lo testimoniado en el mencionado legajo, Alicia llegó a la E.S.M.A. con los cabellos casi rapados en «El Banco». Compartió la pieza con otras embarazadas, y presenció la separación de cada una de ellas de sus bebés, pensando que su suerte sería distinta. Pocos días antes de dar a luz, Alicia tuvo una entrevista con el Mayor Minicucci, jefe del C.C.D. «El Banco», quien le anunció que sería separada de su hijo. Ella alegó su conversación con el «Coronel», pero fue en vano.
 
Alicia volvió a su piecita desconsolada, consciente de que lo que había visto con las otras embarazadas también estaba reservado para ella.
 
Tuvo un hijo de sexo masculino entre febrero y marzo de 1978. El médico que la asistió en el parto fue el Dr. Jorge Luis Magnacco. El bebé permaneció con ella durante 15 días. Momentos antes de la separación, el subprefecto Héctor Favre le preguntó si quería enviar una carta a su familia para avisarles que estaba detenida y pedirles que se ocuparan de su hijo.

Alicia escribió la carta y la dejó junto a su bebé. En horas de la noche el niño fue retirado por un suboficial a quien se conocía con el apodo de Pedro Bolita.
 
Nadie supo nada más sobre Alicia, su bebito, ni Damián su marido.
 
La Comisión ha recibido otras denuncias de adolescentes embarazadas que aún permanecen detenidas desaparecidas. Son ellas: Laura Beatriz Segarra, de 18 años, ocho meses de embarazo; Inés Beatriz Ortega de Fossati, quien dio a luz en la Comisaría V de La Plata; Nidia Beatriz Muñoz, 18 años de edad, cuatro meses de embarazo (además, según testimonio de vecinos, un camión del ejército, se presentó al otro día del secuestro, y un grupo de personas procedió a llevarse muebles, ropa y un sinnúmero de pertenencias de Nidia y Luis Ramón, su compañero); Noemí Josefina Jansenson de Arcuschin, 18 años de edad, tres meses de embarazo.
 
Nada se sabe sobre el paradero de estas personas, ni de los seres que gestaban.
 
Don Pedro Kreplak era viudo y padre de tres hijos. El 9 de julio de 1977 es allanado su domicilio, buscaban a su hijo mayor, Gabriel, quien no vivía con su padre y éste no sabía nada de él. Ese 9 de julio tampoco estaba José Ariel, por lo que la patota se llevó a Pedro Kreplak y a su hijo menor, Ernesto. El padre fue torturado con picana eléctrica para que denunciara dónde estaba José Ariel. Al decirles que estaba en casa de su abuela lo fueron a buscar, y hasta el día de hoy permanece detenido-desaparecido. José Ariel Kreplak (Legajo N.o 1661) tenía en ese momento 16 años. Su padre y hermano fueron llevados como rehenes y Pedro Kreplak torturado para que denunciara a Gabriel, su hijo mayor.

«A sus hijos los tenemos por subversivos —dijo el Capitán Ferrone— porque después de cada guitarreada salían a pintar paredes». Esa fue la respuesta que obtuvo Melchor Cáceres, cuando fue a buscar a sus hijos, los mellizos Amado Nelson y Arnaldo Darío Cáceres al batallón «Viejo Bueno» de la localidad de Monte Chingolo (B.A.), (Legajo N.o 5288). Los mellizos eran dos muchachos de 17 años que se dedicaban a la música, tenían un conjunto moderno. El 23 de febrero de 1978 un grupo de personas vestidas de civil, con chaleco antibalas irrumpió en el domicilio de los Cáceres preguntando por los mellizos. Dijeron pertenecer al «Ejército de Monte Chingolo». Robaron todo lo perteneciente a los chicos: guitarras, amplificadores, micrófonos, tocadiscos, etc. «Arnaldo Darío fue pelado en el acto, supongo que sería para reconocerlos». «Al mes del secuestro apareció otro grupo preguntando por los mellizos, y como no estaban porque ya se los habían llevado, me llevaron a mí». Melchor Cáceres estuvo detenido durante 30 horas. Todavía está buscando a sus mellizos.
 
María Pabla Cáceres (Legajo N.o 1850), tenía 17 años, estudiaba en el colegio secundario y trabajaba en una fábrica metalúrgica. Estaba casada con Fernando Simonetti. El 16 de febrero de 1976 a la 1.30 hora, un grupo de hombres armados entró en la casa de los padres de María Pabla, donde vivía la joven pareja. Fueron interrogados y golpeados, luego los ataron de pies y manos, les vendaron los ojos y semidesnudos los llevaron con rumbo desconocido. Tres días después Fernando fue dejado en libertad, muy golpeado. Contó que en el lugar donde estaban detenidos los presos eran reconocidos por números. Él era el N.o B20 y María Pabla el N.o 21. Mónica, una liberada, da testimonio de que estuvo con Fernando y María Pabla en el C.C.D. denominado «El Atlético».
 
María Pabla Cáceres de Simonetti aún permanece detenida-desaparecida.
 
Benedicto Víctor Maisano (18 años), (Legajo N.o 4810) fue a la cancha de River, para ver Boca-Unión, la noche del 4 de agosto de 1976. Mientras estaba en la cancha, unas ocho personas de civil llegaron a su casa fuertemente armadas, buscándolo. Ante su ausencia decidieron esperarlo. Benedicto llegó muy tarde. En la 1.30 hs. del día 5-8-76. Salí antes de que llegara, y le dije: «La policía te anda buscando». El muchacho decidió entrar en la casa pues no tenía nada que ocultar, por lo que fue detenido sin ningún tipo de resistencia. Se cambió, comió algo, y cuando salió a la calle con sus secuestradores, éstos notan que habían dejado las luces de posición del Falcón prendidas y se había acabado la batería.

Entre dos de ellos, mi hijo y yo, empujamos el auto hasta que arrancó. A partir de ese momento perdí todo rastro de mi hijo. Agoté todos los medios legales y contactos personales entre los cuales tuve dos entrevistas con Monseñor Graselli. En la segunda entrevista él me desconsoló mucho relatándome el trato que recibían los prisioneros, lo que me hizo pensar que él estaba enterado.
 
 
Estudiantes secundarios
 
La familia Román, de origen costarricense, residía desde hacía largo tiempo en la ciudad de Córdoba. Claudio Luis Román Méndez (Legajo N.o 7615), tenía 16 años y cursaba el cuarto año en el Colegio Secundario Manuel Belgrano, de la ciudad de Córdoba. Era representante de su curso, elegido por sus compañeros.

A las 3 de la madrugada del día 27 de julio de 1976, 10 hombres amenazaron con tirar la puerta de su domicilio si no se les abría. Al pedírseles que se identificaran, mostraron su armamento, diciendo: «esta es nuestra identificación». Se lo llevaron a Claudio Luis. «No se preocupe, señora, que a su hijo no le va a pasar nada. Dentro de tres o cuatro días estará de vuelta».

Fue largo y penoso el camino para encontrar a Claudio. El 13 de agosto, los periódicos matutinos de Córdoba dan cuenta de un comunicado del Ejército donde se informa que Claudio Luis Román, junto con otro joven había muerto en un enfrentamiento con las fuerzas del Ejército.
 
Recién el 14 de agosto de 1976 después de largos trámites entregan el cuerpo de Claudio en la morgue del Hospital de Córdoba. Allí sus padres «pidieron a los encargados que se les permitiera ver el cadáver para reconocerlo, pero les respondieron que debían esperar un poco para darles tiempo a acomodar los innumerables cuerpos de jóvenes que yacían apilados en el suelo por falta de lugar. De uno de esos montones sacaron el cuerpo de Claudio, aconsejándoles que trataran en lo posible de no verlo. El cuadro que allí se presentó era desgarrador: no había parte del cuerpo que no estuviera lacerada. El muchacho presentaba horribles muestras de torturas que prácticamente lo habían destrozado».
 
Y así hasta 30. 000 desaparecidos más.