Vota y paga los 1.095.139 millones de € que debemos al fascismo mundial, ¡¡¡imbécil!!!



La chusma falangista gobernante hace de la eficiencia económica su bandera. Ellos dicen ser mejor administradores que los demás, claro que según se mire en qué consiste esa efectividad, puede que tengan buena razón para graznar que ellos manejan la caja común de la mejor manera posible. De la mejor manera posible para que sigan acumulando riquezas, y por lo tanto Poder, las mismas familias de siempre, las que ganaron la guerra y asesinaron despiadadamente con el único fin de erradicar para siempre la dignidad y la libertad de todo un pueblo. Son excepcionalmente efectivos a la hora de expropiar las riquezas, los logros sociales, las libertades de un pueblo que tuvo que sudar sangre para poder llegar hasta donde estábamos antes del Cuatrienio Negro de Rajoy. Su gestión económica es impecable desde el punto de vista de quienes mandan sin rostro y manejan los hilos de las marionetas políticas.


España es el país de la OCDE en el que más ha crecido la desigualdad desde el inicio de la crisis, tan solo por detrás de Chipre y superando hasta en catorce veces a Grecia, según el informe "Una economía al servicio del 1 %" que ha publicado Oxfam Intermon. La deuda pública en España ha crecido en el primer trimestre de 2016 en 22.956 millones de euros y se sitúa en 1.095.139 millones. Esta cifra supone que la deuda alcanzó el 100,50% del PIB en España, mientras que en el trimestre anterior, cuarto trimestre de 2015, fue del 99,20%.

Si comparamos la deuda en España en el primer trimestre de 2016 con la del mismo trimestre de 2015 vemos que la deuda anual se ha incrementado en 43.330 millones de euros. Los pronósticos del Ejecutivo contemplan que a final de 2016 la deuda equivaldrá al 99,1% del PIB. En 2007, se encontraba por debajo del 40%. En 2007, la factura de los intereses era inferior a los 15.000 millones y al 1,5% del PIB; ahora supera los 30.000 millones y equivale a casi el 3% de la economía.


Y esta factura no ha dejado de crecer durante los últimos años. En 2007, España pagó 14.539 millones de euros en intereses de la deuda pública, según los datos de la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE). En 2015, esa factura alcanzó los 31.750 millones de euros y para 2016 está previsto que aumente hasta los 33.490 millones de euros, según recogen los Presupuestos Generales del Estado (PGE).

O lo que es lo mismo, a cada español le corresponden 721 euros en intereses. Porque se pagan con cargo a los presupuestos y cada euro dedicado a satisfacer los intereses no puede ir a otros servicios públicos. Y no son pocos. Este año, los intereses consumirán 9,5 de cada 100 euros de los gastos consolidados de los PGE. Restringiendo el punto de mira a los gastos no financieros, los intereses se comen 21,3 de cada 100 euros.


¿De dónde proviene esta deuda? ¿Cómo es posible que España, el 13º país más rico del mundo, sea incapaz de producir más de lo que debe? ¿A quienes debemos sumisión durante varias generaciones? ¿Quienes se lucran con la miseria de países enteros? ¿Por qué ninguno de los partidos políticos que se presentan al bis de la rifa electoral dice claramente que la deuda la van a pagar aquellos que se beneficiaron del caos que ha llevado a nuestra tierra a la ruina? ¿Qué hace que la estúpida sociedad española vea lógico hipotecar la vida de sus hijos y nietos a manos de la Empresa Mundial $.A? Estas son las preguntas que importa contestar, la propaganda partidista es la culpable de que seamos un país de míseros morosos que pagan por lo que nunca disfrutaron, cual paga-fantas que nunca se comen una rosca.

El Partido Podrido, por boca de su líder Rajoy, grazna con el pleno convencimiento de que hace lo correcto, que seguirá haciendo lo mismo que hasta ahora, ya ni siquiera se molesta en mentir como en la campaña del 2011. Esta clarividencia demoníaca solamente es propia de aquellos ultracatólicos que se sienten tocados por el Dedo de Dios, de los que creen firmemente que ese Dios no nos creó a todos a su imagen y semejanza, haciendo de cada persona un Dios. Esta chusma ultracatólica, ultramontana, absolutamente deshumanizada, afirma que Dios elige a unos en detrimento de otros. Semejante sabandija inmunda y rastrera como Rajoy, se siente superior al común de los mortales, su misión es asegurarse de que el destino de España, escrito por su Dios y traducido por los obispos, sea cumplido a rajatabla. Le importan un carajo las urnas o cualquier opinión contraria a la suya, como buen Legionario de Cristo. Lo único válido es la voluntad divina expresada confidencialmente al Papa Frita que habita en el nido de cuervos llamado Vaticano, en el cual no existe ni un sólo albino... los matan al nacer.


La ONG Oxfam asegura que la pobreza y la exclusión en España han aumentado "de manera alarmante" en los últimos años, con 13,4 millones de personas en riesgo de exclusión en el año 2014 (el 29,2 % de la población española). Curiosa esta cifra que representa a 1/3 de la población... la misma proporción que obtiene la abstención eleccion tras elección. Los excluidos, ese 30% de la población al margen de la Sociedad del Bienestar de Unos Pocos, al menos muestran la arraigada dignidad libertaria existente en Iberia. ¿Qué pretenden estos mercachifles que venden motos sin carburador? ¿qué encima se les vote? Pero como en todas las democracias, los que mandan en la sombra a través de sus monigotes políticos juegan al divide y vencerás, a fomentar los peores instintos de nuestra naturaleza, a hacer de la frase ¡yo en mi vida he leído un libro! algo digno de orgullo. Esta sociedad que nos enseña desde pequeños a competir entre iguales, a vernos unos a otros como adversarios en lugar de necesarios colaboradores, solamente puede conducir al enfrentamiento, al desprecio por la vida humana. 

España es el segundo país de la Unión Europea en el que más ha crecido la distancia entre rentas altas y bajas, sólo por detrás de Estonia, y entre 2007 y 2014 el salario medio español se desplomó un 22,2 %.Además, según los datos de la OCDE, los hogares más desfavorecidos son los que han sufrido una mayor caída de los ingresos durante la crisis, y el salario de los más ricos es 18 veces superior al del 10 % más pobre.

Por otra parte, el informe denuncia que la reforma fiscal que entró en vigor en España el 1 de enero del año pasado es "una herramienta para garantizar privilegios a unos pocos", lo que ha dado como resultado que España siga teniendo una de las presiones fiscales más bajas de toda Europa. No se ha conseguido remediar que 17 de las 35 empresas del IBEX 35 no pague el impuesto de sociedades en España ni que la inversión hacia la Unión Europea cayera un 15 % en 2015 y la inversión en paraísos fiscales creciera un 2000 %.


De los fascistas de siempre nada bueno podemos esperar, pero; ¿y de esos que se dicen portavoces de la voz popular? Todos estos profesionales políticos de izquierdas son el gancho del timo, los que hacen creer al cándido y crédulo electorado que ellos equilibran la balanza de la justicia social. Pero a la hora de la verdad, cuando tocan poder, no se diferencian casi en nada de los anteriores amos. ¿Por qué ninguno de los partidos que dicen tener la solución para todos nuestros problemas, dice que la deuda española, además de impagable, es una maniobra de la Empresa Mundial $.A. para esclavizar a toda la población mundial? Gane quien gane las elecciones, seguiremos siendo un país rico cuya población ya no puede vivir ni trabajando. Recuerdo lo que me decía mi abuela: "Sí, hijo, ni trabajando tu abuelo y yo, teníamos siquiera para poder comer en condiciones. Tu madre, mi niñita, todo el día acarreando agua de la fuente a la casa de los amos, porque ellos eran los amos de todo, incluso de nuestras vidas; como una vaca, un burro o un perro, eso éramos para los que ganaron la guerra". Así que todo lo avanzado volvemos a recorrerlo en sentido inverso. 


Tenemos la mayor y más variada riqueza ecológica de toda Europa, miles y miles de hectáreas de tierras productivas, millones de brazos fuertes y mentes despiertas. Estamos rodeados de costas, su potencial pesquero y turístico es el mayor de Europa. La variedad de climas hace posible que podamos producir alimentos de toda clase, desde frutas tropicales hasta quesos o jamones curados en el seco aire de la alta montaña, por poner un ejemplo entre miles. Contamos con una tecnología que podría facilitar la vida y librarnos de los trabajos más pesados y desagradables. Las técnicas de agricultura pueden incluso hacer crecer vergeles en medio del desierto. Los avances médicos hacen posible que los españoles vivan hoy más del doble que a principios del S. XX. Sin embargo, todo es mercancía, la vida no parece tener valor alguno cuando se la enfrenta con el interés mercantil. El engaño partidista es el viejo y taimado colaborador de los amos, de los que solamente se dedican a contar su dinero, mientras los políticos se ocupan del lógico descontento, administrando el miedo y la esperanza según convenga a la situación. 

Los fascistas vuelven a recurrir al miedo. Ya hemos visto como han achuchado a sus perros acorazados contra estudiantes, ancianos, jóvenes, no tan jóvenes... en pocas palabras, contra todo el que no pertenezca a esa miserable mayoría silenciosa de la que tan orgullosamente nos habla Rajoy. Además de hacer gala de su reacción cavernaria a través del jarabe de palo, también volvemos al llamado "peligro comunista". Todavía no han llegado a decir los obispos que todos estos rojos tienen rabo terminado en punta de flecha, pero todo se andará. Ya véis, los nuevos socialdemócratas y los €urocomunistas de siempre, representan un grave peligro, son el Demonio, rojos como él. Ahora, tras haber firmado los Pactos de la Moncloa, prestarse a participar de un régimen cuyo jefe de todos los ejércitos, el rey, fue elegido digital y testicularmente por el anterior dictador; resulta que los del PCE han contratado a un nigromante para devolverle la vida a la momia de Lenin y traer la revolución a España. El sucio lenguaje que usan, insultando, vejando, intentando descalificar a las personas en lugar de rebatir las ideas, es el idioma del fascismo, de la hipocresía cristiana, de la más carpetovetónica tradición española. Miedo, eso es lo que ofrece el PP, a través de la porra o del odio al diferente. A favor es el nuevo lema electoral del Partido Pecaminoso, dando así a entender que todos los demás son una caterba de indocumentados que están en contra de todo, sobre todo de la España como Dios manda, y claro, eso es intolerable.

Y eso es lo que hay Pedrito...

Pedro Sánchez es lo mejorcito que pueden ofrecer los sociatas. Sí por el cambio dicen ahora en su nuevo eslogan. No se qué querrán cambiar a estas alturas de la película, ya que llevan cambiando las cosas desde el 82 y aquí siempre sigue todo igual. Junto a Castejón se encuentra Gusana Díaz, los estandartes del socialfascismo español, ya véis qué nivel. Dicen que tienen 137 años de historia, una mentira aun más curiosa cuando es perpetrada por Alfonso Guerra, ya que precisamente él fue uno de los fundadores del PSOEZ, nada que ver con el histórico partido fundado por Pablo Iglesias y llamado PSOE. Solamente cuentan en realidad con 40 años de miserable e impostora existencia, mientras los socialistas históricos vivían en el exilio, los socialfascistas de Suresnes disfutaban de una cómoda vida burguesa codeándose con los gerifaltes del régimen franquista. 

Esta gentuza que se hace llamar socialista y obrera ha saqueado Andalucía, la participación de estos delincuentes invalida cualquier posible elección democrática, al igual que el permitir que se presenten los mangantes del PP. El PPSOE es lo que nos ha llevado hasta aquí, pero los nuevos partidos han dejado clara su verdadera vocación, servir de muletas a los de siempre. El pacto Sánchez-Rivera da fe de la verdadera naturaleza del PSOE y de los falangitos. Una de dos, o Pedro Sánchez es imbécil de baba o un malnacido del que cuidarse, no existen más posibilidades. Pactar con los falangitos y pedir a Iglesias su apoyo sin contrapartida alguna es algo que solamente se le puede ocurrir a un descerebrado o a un degenerado sin vergüenza alguna. 

Absolutamente repugnante oigan

Pablemos y garzonianos manejan la otra cara de la misma moneda, su función es la de esperanzar a base de engañar. Frente a la seriedad de buen gestor tecnócrata que pretende aparentar Rajoy, la nueva izquierda muestra rostros jóvenes y lozanos, muy preparados (según ellos mismos), siempre sonrientes, buena prueba de que no conocen ni de lejos la verdadera realidad de los de abajo. Engañan burdamente con esas promesas de un futuro repleto de colorido, donde los milicos, en lugar de bombardear pueblos enteros desde sus aviones, son amos de casa y posan en bonitas y caras cocinas cual modelos de IKEA, el catálogo de ofertas de Pablemos hace honor a su verdadera función de ilusionadores de ilusos. En este esperanzador nuevo mundo, los maderos llevarán porras acolchadas, los jueces serán justos, mirlos blancos en lugar de cuervos; habrá sueldos Nescafé para todos, los ricos pagarán por todo lo que han robado a la sombra de los gobiernos del PPSOE, aunque parece que para estos nuevos reformistas los ricos son aquellos que cobran más de 60. 000 € al año, que para nada son pobres, pero que tampoco nada tienen que ver con quienes son los ricos de verdad, los que nadie conoce. Esperanza es lo que ahora venden... si llegan a gobernar trocarán esa esperanza en resignación, como ya hemos visto en Grecia con Syriza, los hasta ayer hermanos de Pablemos, aunque ahora los nombran menos que a los primos lejanos.


Así que tú mismo, vota y paga la deuda o únete a las filas de los que no queremos más engaños y por eso nunca votamos. La unidad partidista es reducirlo todo a votar a una sola persona, la unión de los pueblos de Iberia contra el centralismo madrileño y la sumisión de éste frente a Bruselas no consiste en votar, en delegar, sino en decidir desde abajo y no acatar lo que nos imponen los de arriba. Vota para que sigamos siendo un país de pordioseros dentro de una tienda repleta de jamones inaccesibles. Votar por miedo o con esperanza, por conservar la putrefacción o por ilusiones infantiles, esa es la inteligente decisión del electorado español.


Fuentes de los datos:

http://www.lavanguardia.com/economia/20160118/301484073871/espana-desigual-ocde.html

http://www.datosmacro.com/deuda/espana

Deuda pública: Su factura, gracias: cada español paga 721 euros al año en intereses de la deuda pública. Noticias de Economía  http://goo.gl/mubyWG

Hoy, como ayer; ¡¡¡votar es claudicar!!!


Existen en nuestros días demasiados "anarquistas" que argumentan su electoralismo recordando las elecciones del ´36, recurriendo a una mentira para descalificar una Idea precisamente basada en la no delegación. Pretenden enmascarar su falta de principios básicos tergiversando lo acontecido hace 80 años con sucias mentiras dictadas por la propaganda partidista. Para empezar, el primer motivo que tuvieron algunos anarquistas para votar o no llamar a la abstención, no fue otro que el de conseguir una amnistía para los más de 30. 000 presos obreros encerrados por la "República de los trabajadores", en su inmensa mayoría anarquistas. En nuestros días no existe ningún partido político que se ofrezca a sacar de prisión a todas las personas injustamente encarceladas por motivos políticos, cuanto menos dar una salida digna a los robagallinas excluidos de la sociedad. Entre otras cosas, porque son pocxs lxs presxs politicxs - en comparación con por aquél  entonces - y no les rentan estadísticamente. Mientras que los ladrones de guante blanco campan a sus anchas  pavoneándose y recibiendo el tratamiento de señores allí por donde pasan, existen miles de personas encerradas por combatir al fascismo en ascenso, vender cuatro papelinas o expropiar un par de gallinas del repleto corral. Pero eso no parece importarle a los mercachifles de la política, nunca les importó; es más, son ellos quienes fomentan esa iniquidad.

A pesar de todas las promesas de amnistía en las elecciones del 16 de febrero de 1936, tanto por parte de las izquierdas como de incluso las derechas, las puertas de las cárceles no se abrieron gracias a la magnanimidad de Azaña, tuvieron que ser reventadas por los obreros que se hallaban fuera de los muros de la ignominia republicana y que habían votado exclusivamente para liberar a sus compañeros. Así se expresaba en Tierra Y Libertad el 28 de febrero la alegría por los presos liberados y la decisiva participación del pueblo para que las promesas electorales fueran cumplidas de inmediato. Hasta las derechas tuvieron que torcer el brazo ante el clamor popular.

¡ESPAÑA HA RECUPERADO SUS PRESOS!

A 30. 000 hogares han vuelto la alegría y la fe en el porvenir. Los combatientes de un nuevo orden social verán en breve reforzadas sus filas.

¡A todos, a los propios compañeros y a los que serán nuestros adversarios, nuestro saludo cordial! ¡Bien venidos!

¡No se pueden describir las jornadas populares a partir del 16 de febrero! España tenía una sola preocupación, una sola bandera, un solo anhelo: los presos. ¿Qué importaban derechas, izquierdas, centro? Lo que importaban eran los presos; lo que primaba era el rescate de los prisioneros de la guerra social. Todo el resto era secundario, contingente, decoración de la escena. Y tal fue la significación de las pasadas elecciones. No fué el pueblo español a las urnas a facilitar el ascenso de un gobierno de izquierdas; fué por los presos. Preguntadlo a millones y millones de votantes, de mujeres obreras, de trabajadores de la industria y del campo. ¡Fueron por los presos, nada más que por los presos!

Y los presos están ya en la calle. Había de convocarse el Parlamento, discutir allí proyectos de ley de amnistía, regatear, hacer política. ¡El pueblo no lo ha consentido! Ha querido de inmediato la apertura de las cárceles; no quiso darse por satisfecho hasta no abrazar a los suyos, hasta no verlos fuera de los antros de tortura y de terror que son las cárceles y presidios de España. Las multitudes se agruparon en torno a esos símbolos de toda tiranía, forzaron voluntades, abrieron las puertas, como en Gijón, y dieron libertad a los caídos. El nuevo gobierno ha comprendido que no cabía esperar, ni dar largas al asunto, ni hacer política. Se buscó una fórmula. Cuando el pueblo obra con tanta unanimidad como esta vez, se buscan pronto fórmulas legales para todo. A falta del Parlamento, se recurrió a la Diputación permanente de las Cortes, es decir, a la propia CEDA. Y la CEDA no pudo menos de aprobar el decreto de amnistía; el instinto de conservación fué esta vez mayor que el espíritu de venganza que le ha animado desde octubre de 1934.

¡Qué gran lección! ¡que no la olvide nunca España! Si ha de disfrutar de alguna conquista, si ha de conseguir alguna mejora, confíe en las propias fuerzas, haga de su voluntad unánime el ariete demoledor y tendrá a sus pies gobiernos, generales, ministros, polizontes de toda laya. ¡Como esta vez! ¡Como en esta epopeya de la liberación de los presos!

¡Salud a todos! ¡A los que vuelven a sus puestos de combate y a sus hogares maltrechos por la barbarie de la reacción jesuítica, y salud a ese gran pueblo que ha sabido imponer su voluntad!

Tierra Y Libertad del 28 de febrero de 1936+

Partamos de la base sobre la que algunos sustentan en nuestros días la razón de ser un engendro anarcoestatista. Muchos interesados pretenden hacer creer que los más significados anarquistas de la II República pidieron el voto para los orondos burgueses republicanos que se autedominaban de izquierdas. Nada más alejado de la realidad. Esta era la opinión de la F.A.I. a 9 días de la rifa electoral, expuesta a través del periódico Tierra Y libertad:

La F.A.I. ante las elecciones

Ante la gravedad del momento actual y la inminencia de las elecciones, el Pleno de Regionales, para contrarrestar el confusionismo originado por los políticos de todo color, fija su posición revolucionaria.

Ratificamos nuestra opinión antiparlamentaria y por ende antielectoral, ya que los hechos mundiales, afirmando nuestras previsiones, han demostrado elocuentemente que todas las experiencias democráticas fracasaron y que sólo la intervención directa de los trabajadores en los problemas que el régimen capitalista les plantea, es valor de ofensiva y de defensiva contra la reacción.

La F.A.I. no tiene nada, pues, que rectificar de su abstención completa en toda colaboración directa e indirecta a cualquier política de Estado.

Tierra y Libertad. 7 de febrero de 1936*

Seguro que habrá algunos "entendidos" que argumentarán la supuesta intransigencia que los partidistas atribuían y atribuyen a la F.A.I. Pero la Soli, órgano propagandístico de la sindicalista C.N.T., tampoco se andaba con medias tintas al respecto del engaño electoral:

Contra el fascismo criminal, ahora y siempre; no en las urnas, en la calle. Solamente de una manera pueden solucionarse los problemas de la clase trabajadora: con la revolución social, realizada por todo el proletariado unido, al margen de la lucha política.

Titular de portada de la Soli del 9 de febrero de 1936. **

A sólo cuatro días de las elecciones, Solidaridad Obrera dejó bien clara su postura, sin posibilidad de tergiversación ni segundas lecturas:

A medida que nos acercamos al final de la farsa politica, se recrudece la propaganda de los partidos y se multiplican los mítines. Guerra de carteles y duelo de discursos. Los partidos vuelcan sus cajas y apelan a todos los recursos del impresionismo en su obra de captación de electores. Si un "frente" congrega a sus partidarios en seis locales, los del otro frente alquilan diez y los rellenan como pueden. Al final de cuentas, la estupidez humana da para todo.

Bajo esa inundación de pasquines, discursos y paradas aparatosas, el elector - "el animal incomprensible", que dijera Mirbeau - se encuentra ante un grave problema de conciencia. ¿Por quién votar? Ni tiempo se le deja para decidir esta "trascendental" cuestión. Caen sobre él en alud montañas de papel impreso, discursos y promesas, que lo apabullan y le paralizan la conciencia.

El elector razona siempre con el criterio de los candidatos del partido preferido. Si pensara con su propia cabeza, si hiciese un esfuerzo por ordenar en su mente cuanto se le promete y examinarlo a la luz de la razón fría y segura, el elector se declararia en huelga permanente, boicotearía a las urnas y al Estado. A veces cree - se lo hacen creer - que las elecciones para las que se solicita su concurso revisten excepcional importancia histórica. Tal ocurre ahora en nuestro pais. Una muchedumbre desorientada cree que las elecciones del próximo domingo serán las determinantes del porvenir inmediato de España.

La suerte del pueblo español no se decidirá en las urnas, sino en la calle. La calle es lo vivo y palpitante. Conviene deshacer el error de atribuir a estos episodios pasajeros de la política turnante un valor transcendental y determinativo. Si en Alemania la suerte del proletariado se decidió por medio de las urnas, ello fué porque faltó el empuje varonil para recusar al fascismo en el terreno de los hechos. Fiar la suerte de todo un pueblo en el resultado de una consulta electoral, es el más formidable de los errores. Si mañana el fascismo, utilizando los poderosos recursos de la burguesía terrateniente y financiera, triunfara en una de esas consultas, el deber de cerrarle el paso no dejaria por eso de ser imperativo. Al contrario, a mayor aumento de peligro, mayor decisión y coraje tendría que oponer el proletariado.

¿O es que el férreo abrazo de una dictadura fascista perdería su caracter de ofensiva contra la civilización, de acuerdo a que su victoria resultase o no de una consulta electoral? Nos parece que sobra la respuesta.. Y si sobra la respuesta, no es lo importante tender líneas de papeletas, sino oponer fuertes bloques de voluntades estrechamente unidas y compenetradas de su misión de vanguardia social, a quienes está encomendada la tarea de defender las conquistas del progreso humano y entregarlas, amplificadas, en herencia a los que nos seguirán en el rudo combate.

La suerte del pueblo español no se decidirá en las urnas. Lo dicen los discursos de los primates de la polltica de turno. Ni siquiera son audaces para prometer. Azaña nos habla de la conservación de la República. Largo Caballero exige de los republicanos de izquierda el fiel cumplimiento de lo pactado. Pero, ¿puede este programa merecer la estimación del proletariado? ¿Es que los intereses de la clase obrera no rebasan el molde estrecho de la democracia, que sabe ser dura y feroz cuando esta misma clase obrera a la que se conjura para que la defienda se agita en pro de mejores condiciones de vida? ¿ Es que esta democracia no pone por encima de todo la conservación de los derechos del capitalismo?

Y bien, amigos. Aceptemos todo como bueno y supongamos una victoria legal o ilegal, de la extrema reacción. ¿Iban a ser las "brillantes" izquierdas catalanas y españolas las defensoras de las libertades públicas? Todos sabemos que no. Ya demostraron en Octubre cuánto valen. ¿Seria el proletariado el llamado a respaldar a esta gente y a imponerlos en la gobernación del país? No. El proletariado tiene que vivir vigilante y arma al brazo, pero para luchar por sus derechos; contra el capitalismo explotador, contra el Estado parasitario y opresor, contra el oscurantismo religioso. En una palabra, por ganar para los productores el control de la producción y el consumo, fundando la sociedad de los libres y de los Iguales.

El momento es de prueba, pero de prueba de valor, de organizaclón y de capacidad. La vaciedad y la intranscendencia de las elecciones se agigantan cuando se considera que el proletariado puede verse obligado a enfrentarse con sus adversarios históricos. Entonces se comprende cómo el opio electoral puede malograr una acción decisiva, por el desenfoque de las cuestiones previas de la resistencia a la reacción, que hay que considerarlas en todos los casos desde el terreno revolucionario.

Solidaridad Obrera. Barcelona. Miércoles 12 de febrero de 1936.***

A pesar de que muchos de los problemas que aquejan a nuestra tierra en nuestros días siguen siendo los mismos de siempre, no podemos darnos de bruces otra vez con la misma piedra. La participación de algunos anarquistas en las elecciones republicanas y posteriormente su integración en el gobierno, fueron un fatídico error, visto ahora en retrospectiva y sin ánimo de juzgar la conducta de nadie en aquellos oscuros momentos. Por lo tanto, no podemos dejar de señalar que volver a hacer lo mismo o llamar a cometer el mismo error, es algo que no puede dejar de denunciarse como el último empujón para caer en el abismo del fascismo. No por que yo lo diga, que nadie soy; sino porque todos los seres humanos poseemos la facultad del aprendizaje a traves de la experiencia, aunque lamentablemente existen muchos congéneres que todavía están bajando del árbol. No dudo de la buena voluntad de aquellos que votaron al Frente Popular para así poder sacar de la cárcel a sus compañeros. Tampoco dudo de la bondad de aquellos libertarios que optaron por participar en el Gobierno de una república burguesa, puesto que negarse habría significado la preponderancia absoluta de los comunistas a las órdenes de Moscú (nunca al servicio de los trabajadores de Iberia) en los órganos de decisión en unos momentos absolutamente decisivos. Pienso que fue un error pactar con reaccionarios de izquierda y derecha, pero tampoco me atrevería nunca a juzgar a las personas que vivieron aquello en sus propias carnes, aunque sí a señalar el error para que éste no vuelva a repetirse. En vistas de lo sufrido durante la guerra a manos de los burgueses republicanos y de los siervos españoles de Moscú, mejor habría sido no haber colaborado nunca con traidores de navajazo trapero por la espalda. Los republicanos temían más a la voluntad del pueblo que a la imposición fascista. Los comunistas a las órdenes de Moscú solamente querían imponer su cuadriculada manera de entender la vida, su disciplina de cuartel prusiano y conquistar el Poder con la sangre de nuestra juventud, para después asegurar salvajemente la perpetuidad de su impostura.

En enero del 36, la propaganda anarquista en contra del voto era profusa y dejaba bien clara su postura antiparlamentaria. ¿Qué mayor desprecio puede hacérsele a la democracia que compararla con la dictadura, que llamarla cara de la misma moneda?

DEMOCRACIA Y DICTADURA

Se plantea una vez más, como un dilema, la elección entre democracia y dictadura. Y lo mismo que se ha hecho creer un día en la República era la encarnación de la justicia social, así se hace creer hoy al pueblo laborioso, que no puede advertir siempre dónde está la verdad y dónde la mixtificación, que la democracia y la dictadura son términos antitéticos, diametralmente opuestos. ¡Ojalá fuese así! Aun cuando nosotros desearíamos el triunfo de nuestras ideas, no nos repugnaría que en nombre de cualquier otra doctrina, de cualquier otro movimiento, se opusiesen trabas al desarrollo de la política dictatorial del Estado moderno y se obtuvieran conquistas efectivas de liberación y de justicia para las grandes masas. Pero democracia y dictadura no son términos opuestos, sino idénticos. El hecho de la conservación o no conservación del parlamento no significa sino un matiz ínfimo en la forma de la dictadura.

Tanto la democracia como la dictadura del fascismo significan la negación del hombre, su humillación forzosa ante una divinidad superior, que es el Estado, como antes había de humillarse y desaparecer ante un ídolo declarado nacional o local. Existió en el S. XIX una corriente liberal, que tuvo en España misma, pero sobre todo en Inglaterra, en Estados Unidos y en algunos otros países, hermosas manifestaciones. Esa corriente liberal de que Spencer, por ejemplo, ha sido un definidor, reconocía un Estado mínimo como necesario, y propiciaba un cercenamiento de las atribuciones gubernamentales y un mayor respeto a la personalidad humana. En verdad, esa corriente era contradictoria y ha resultado en la práctica totalmente infecunda. No ha impedido que el Estado creciese en todos sus ramales hasta ser lo que es hoy, hasta absorver la parte mejor del fruto del trabajo ajeno, Pero por lo menos, en teoría siquiera, reconocía que el Estado era un mal, un mal necesario.

La democracia, en cambio, ha propiciado desde su nacimiento el estatismo, la anulación del individuo ante una nueva abstracción: la colectividad, el Estado democrático. Por encima del hombre y de sus derechos está el Estado, como antes estaba dios. Y así como en las épocas de predominio religioso dios lo era todo y el hombre nada, con la democracia o con el fascismo el Estado lo es todo y el hombre nada.

¡Allá con sus ilusiones los que creen que la anulación es preferible ante el ídolo democrático que ante el ídolo fascista! Tal vez cabe la elección, como cuando en Estonia la ley ofrece al condenado a muerte el cadalso o el veneno. Pero indudablemente, en un caso y en otro, el resultado es el mismo.

Solidaridad Obrera. 31 de Enero del 36****


Justo tres días antes de las elecciones a las que se presentaba el Frente Popular, la C.N.T. llamaba con la misma intensidad a la abstención que en las elecciones del ´33. La Soli puso como ejemplo clarificador lo sucedido por aquellos momentos en Chile:

Cómo paga la democracia los sacrificios del pueblo productor

Esta vez la lección nos viene de Sudamérica y hemos de aprovecharla, porque en todos los países estos hechos se repiten de idéntica forma. Hace años, casi en la misma época que Primo de Rivera, en virtud de un golpe de Estado instauraba en España la dictadura militar, allá en Chile, el coronel Ibáñez, adoptando el mismo procedimiento, se proclamaba dictador.

Se inició en aquel país una cruel represión contra la clase trabajadora, clausurando todos los Sindicatos y enviando a la cárcel a sus militantes más activos. También sufrieron los rigores de la dictadura los elementos más destacados de la política izquierdista, entre ellos el entonces presidente de la República, don Arturo Alessandri, que fue desterrado a Europa.

Un día, el pueblo chileno, cansado de tanta ignominia, se levantó airado contra el dictador surgiendo un movimiento militar al cual se unió la clase trabajadora que luchó heróicamente en las calles de Santiago y Valparaiso. Triunfó el movimiento, que tenía carácter político, y fue restaurada la democracia en Chile, siendo elegido presidente el propio Alessandri, que había sido depuesto por el golpe de Estado de Ibáñez, y nuestro hombre regresó del destierro, entrando triunfalmente en su país. Prometió entonces reparar todas las injusticias, instaurando en chile un régimen de verdadera libertad, ya que a ello se hacía merecedor un pueblo que tan heróicamente había derrocado la tiranía de Ibáñez.

LA LECCIÓN NO TARDÓ EN LLEGAR

Hace días, los ferroviarios chilenos cuya existencia continúa siendo dolorosa, como en los tiempos de la dictadura, declararon la huelga general, que según las noticias afecta a doce provincias. No fueron atendidas sus justas peticiones, y como el gobierno iniciara contra ellos una represión violenta, la organización obrera declaró la huelga general. Y la democracia chilena, que tiene al frente de su Gobierno a un hombre que públicamente se llama socialista, emplea contra el proletariado que lo defendía en la calle y en las urnas, los mismos procedimientos que antes empleara el dictador.

Se ha declarado el Estado de Guerra en el país, son clausurados todos los locales de la organización obrera, y han ingresado en las cárceles novecientos trabajadores que, según las últimas noticias, serán juzgados por los tribunales militares...

Esta lección, por la oportunidad que tiene en estos momentos, la brindamos a los trabajadores de España, de preferencia a aquellos que confían a las urnas la solución de sus problemas. Así paga la democracia los sacrificios del pueblo productor que ingenuamente acude a la calle para defenderla.

Solidaridad Obrera. Jueves 13 de febrero de 1936.*****


El fascismo envuelve a Europa con su manto negro otra vez. Aquí, en España, el Partido Podrido sigue siendo el partido que acapara más votos, a pesar de todo lo atentado en estos pasados cuatro años, con prórroga incluida para más inri. La insensibilidad que muestran los votantes peperos no es nada nuevo en la conflictiva historia de Iberia. Su misericordia cristiana solamente es sucia caridad para evitar que el hambriento reclame su parte. Ese 20% de la población española que volvió a votar al PP en las pasadas elecciones, seguirá votándolos pase lo que pase, simplemente por que son los suyos, los herederos del franquismo, han heredado la mala baba de sus progenitores y la abultada cartera repleta de billetes de la caja común. Saqueo, represión e intransigencia religiosa, o lo que viene siendo lo mismo; Corona, Espada y Cruz, esas son las señas de los "verdaderos españoles", el 80% restante es la antiespaña al parecer. Se expresan de la misma cavernícola manera que sus padres y abuelos. Escupen veneno contra todo lo que no sea respetar su asquerosa bandera y sus dementes creencias religiosas ultramontanas. En este Cuatrienio Negro (prorrogado) de Rajoy se han retrocedido 40 años en libertades y conquistas laborales. Han saqueado los recursos económicos de todos para ponerlos al servicio de su vil causa e inflar sus carteras. Descaradamente, a la luz del día, han destruido las pruebas de su latrocinio. Todos sus tesoreros han sido juzgados. ¿Cómo puede permitírseles presentarse a unas elecciones? ¿Cómo puede llamarse la fiesta de la democracia a un teatro en el que participan ladrones haciendo el papel de señores? Por más que las "izquierdas" cuenten con mayoría en su parte de la grada del circo, los herederos directos de los criminales franquistas podrán seguir robando y siendo llamados señorías. Cada uno de los votos que entran en las urnas es una aceptación de los fascistas como dignos rivales, es permitir que los ladrones sigan siendo los jefes de la policía.

El señorito este, el Albertito Falangito, campeón en retórica pero pobre en humanidad, pretende reconciliar izquierdas y derechas en un país en el que las derechas ostentan marchamo de criminales insensibles al dolor del común de los mortales. Los socialfascistas del PSOE le bailan el agua porque eso es lo que ellos también buscan, perpetuar el latrocinio de los de siempre pero sonriendo y prometiendo. No escupen o insultan como el Partido Podrido, pero a la larga su veneno es igual de efectivo. El falangito este se presenta en Venezuela cual ángel redentor... para después nada más volver a pisar suelo español sacar réditos políticos de la miseria que se sufre en otros países. Este trepa sintetiza en sí mismo todo lo más asqueroso de nuestra especie; vanidad, ambición, mentira, traición y un largo etcétera de degeneraciones humanas. Hoy pacta con el PP y mañana con el PSOE, ya que esa es su función, para eso se le paga, para que sirva de comodín al PPSOE y todo quede en un cambiazo, como siempre.

En estas próximas elecciones volvemos a encontrarnos de nuevo con el burdo engaño. En esta ocasión faltan los sociatas en la "unión" de las "izquierdas", ya que si eran burgueses en los años ´30, después del Congreso de Suresnes se pasaron directamente al social-fascismo juancarlista. El nuevo Frente Popular, Pablemos-Izquierda Usurpada, es más añejo y apestoso que los asquerosos huevos podridos esos que se comen los chinos con gusto de "gourmet", los cuales al parecer alcanzan incluso los cien años de putrefacción ininterrumpida. Volvemos a las mismas 80 años después. Comunistas que dicen ser demócratas y respetuosos con la opinión del pueblo, pero que siguen graznando orgullosamente que la URSS era el paraíso de los obreros y campesinos. Oportunistas que ante el avance del fascismo aprovechan para engañar y después imponer su propio fascismo. "El Poder del pueblo nace en la boca de los fusiles, según nos dice Mao", estas palabras no son mías, son de Pablo Iglesias antes de ser un "hombre de Estado". Claro que esos fusiles siempre son empuñados por los pringados, mientras que sus infalibles dirigentes los manejan como a monigotes a través de pantallas de TV a modo de videojuegos, a una distancia confortablemente segura, sin importar las vidas en juego, puesto que pueden disponer de miles de ellas sin ellos sufrir daño alguno; ni físico, ni de conciencia. Ahora Pablo dice que el BCE (Banco Central Europeo) debería ser como la RFA (Reserva Federal Americana), qué cosas.

Los dirigentes, "intelectuales" y voceros de la izquierda partidista, esos que emponzoñan desde sus académicos púlpitos a sus demasiado obedientes bases; esos que defienden al régimen criminal que impusieron los bolcheviques, esos que llevan décadas graznando acerca de las bondades de los politicastros de Cuba y su isla-puticlub, o el fascismo rojo de Corea del Norte, no son personas de las que pueda uno fiarse. Con respecto a esos propagandistas a sueldo del partido que mejor pague y que en nuestros días siguen defendiendo la dictadura militar hereditaria de Cuba, el gobierno de simios milicos meapilas de Venezuela o incluso (llegando al nivel de outsiders) la monarquía militar de Corea del Norte, no tengo absolutamente nada en común. Me separa de ellos el mismo abismo que el de quienes defienden a Franco, Pinochet, Mussolini o Hitler, siento el mismo profundo desprecio por todos ellos. Otra cosa muy distinta es que desprecie a mis iguales, a quien con buena intención piense distinto a mi; a mis vecinos, a mis amigos, a las bases, a todos aquellos que se dejan engañar por el reluciente oropel político. Mi odio va dirigido hacia esos que dicen ser los "mejor preparados", ya sean de izquierdas o de derechas, hacia aquellos que mienten a sabiendas y prometen lo que nunca estarán dispuestos a cumplir, hacia aquellos que gustan de mandar, de organizar, de dirigir la vida de los demás. Los que me dan asco irreprimible son los líderes políticos, los intelectuales de partido y los voceros a sueldo.

A estos fascistas se les permitió presentarse a las elecciones cuando eran cuatro y terminaron siendo el único partido

El argumento de vótanos a nosotros o ganará la derecha es la vieja cantinela de los estatistas pintados de rojo progre, aunque yo diría más bien rojo marisco; de los mismos que pactan con esas derechas y participan del turnismo democrático enfrentándolas en "justa lid". De los mismos que con su llamada a la máxima participación (para poder decir que el timo sufragista es universal) legitiman a sus adversarios (e iguales) fascistas. El Partido Podrido es incompatible con cualquier tipo de democracia, al votar contribuyes a que sigan decidiendo. No seas cómplice de tu propia desgracia. Aunque a muchos les vaya más o menos bien, la miseria crece a diario, si sigues participando de este criminal sistema y continuas siendo feliz mientras medra la intolerancia religiosa, el odio al extranjero, la escasez en la asistencia médica universal, en los colegios y en las mesas de Iberia, sufrirás tanto como los que sufren tu egoísta iniquidad. Miles de años de experiencia empírica te gritan:

¡¡¡No les votes!!! Salud y Libertad.

+ Descargar Tierra y Libertad. 28 de febrero de 1936
*Descargar ejemplar de Tierra y Libertad del 7 de febrero de 1936:
** Descargar ejemplar de la Soli del 9 de febrero de 1936:
*** Descargar ejemplar de la Soli del 12 de febrero de 1936:
****Descargar ejemplar de Solidaridad Obrera. 31 de Enero del 36
*****Descargar ejemplar de la Soli del 13 de febrero de 1936:
Archivo Histórico Solidaridad Obrera. CEDALL
Archivo Histórico Tierra y Libertad. CEDALL

México da una lección de dignidad a todo el planeta

 
 
Arrasa la abstención en Ciudad de México y 12 estados más en las elecciones locales.
 
Los mexicanos han dado una lección de dignidad a todo el planeta, se han negado a secundar a la mafia política que saquea al país, se nutre del narcotráfico y encierra a quienes se atreven a contestarles; seguirán robando, reprimiendo y asesinando, pero no con la complicidad del pueblo.
 
En la Ciudad de México, la abstención ha llegado hasta casi el 72%, mientras que a nivel general, fue de más del 55%. La absoluta mayoría de quienes no quieren que la chusma política dirija sus vidas, es más que evidente. Pero a pesar de ello, las televisiones, radios y periódicos (tanto de México como de España y demás países capitalistas) dan más importancia a como se formarán los distintos ayuntamientos que a la absoluta ilegitimidad que éstos tendrán. Sólo el 7% de la población votó por el partido "ganador" en México D.F.
 
La misma autoridad electoral dijo que el gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI) ganó en sólo cuatro de los 12 estados donde se llevaron a cabo los comicios, mientras que la segunda fuerza política del país, Partido Acción Nacional (PAN), ganó en siete. El PRI perdió varios de los 12 estados que controló por casi 80 años, aunque en particular en dos de sus bastiones tradicionales, que son Tamaulipas y Veracruz, síntoma del descontento por la situación económica, pero también por la inseguridad y la descarada relación entre el Estado y los narcotraficantes.
 
El partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) — el de Manuel Andrés López Obrador, dos veces candidato presidencial y ex jefe del gobierno del extinto Distrito Federal o Ciudad de México — se ha adjudicado cerca de 630 mil votos, lo cual es más o menos 7% de la gente que vota en la capital mexicana. A pesar de la pírrica victoria, Morena es a partir de hoy la primera fuerza política de la Ciudad de México y contará con unos 21 curules de los 60 que estaban en concurso para la Asamblea Constituyente, la cual estará conformada por 100 legisladores que de aquí al 5 de febrero crearán la nueva constitución que concluirá la conversión de la capital en en el estado número 32 del país. El Partido de la Revolución Democrática, el cual a través de Miguel Ángel Mancera gobierna actualmente a la Ciudad México, fue descendido a segunda fuerza política capitalina con unos 549 mil votos o 6% de la población.
 
 
Así que el MRN (Morena) va a gobernar la 4ª ciudad del mundo más poblada (más de 20 millones de habitantes) sólo con el apoyo del 7% del censo electoral. Esta es la manera en la que la democracia respeta la decisión del pueblo, haciendo los politicuchos de turno sus cuentas, para después pactar entre ellos a espaldas del electorado que masivamente no ha votado, sino que los ha botado. Seguirán gobernando sin legitimidad alguna, pero sintiendo el aliento de los mexicanos en sus nucas y sin poder mirar a los ojos de aquellos a quienes roban la vida. ¡¡¡Viva México cabrones!!!
 

Espartaco. Howard Fast. [Pdf, epub & Película de Stanley Kubrick]



Espartaco, obra emblemática en el género de la novela histórica y cumbre de uno de los intelectuales más prestigiosos de Estados Unidos, constituye un símbolo de la lucha contra la opresión y la injusticia, al tiempo que propone una atinada reflexión sobre las relaciones de poder y la legitimidad de la violencia.

Novela de tesis y de profundo calado ideológico (lo que le valió la censura, tanto en su país como en España), es sin embargo la perfecta reproducción de una época, la maestría en el retrato psicológico y el apasionante discurrir de la acción lo que la convirtió inmediatamente en un extraordinario éxito internacional, que cobró proporciones insólitas cuando se estrenó la película homónima de Stanley Kubrick, con guión de Donald Trumbo y un espectacular reparto (Kirk Douglas, Jean Simmons, Laurence Olivier, Charles Laughton, Peter Ustinov…).


Como Yo, Claudio o Memorias de Adriano, Espartaco pertenece a ese selecto grupo de novelas que por sí mismas explican un género y son capaces de trascenderlo.

Esta nueva edición incorpora además los dos prólogos que el autor escribió para la más famosa de sus obras

Censurado en Estados Unidos durante la caza de brujas, Fast llegó a estar en prisión por ayudar a los republicanos exiliados de la España franquista. Esta edición se trata de la primera versión íntegra y sin recortes en español de esta novela histórica.

A partir de la rebelión de esclavos encabezada por el gladiador Espartaco en el año 73 a.C., el autor propone una reflexión sobre las relaciones de poder y la legitimidad de la violencia, que tuvieron un especial significado durante el macarthismo y siguen estando de actualidad.

Howard testificando ante el Comité de Actividades Antiestadounidenses en 1950.

<<Este libro está dedicado a mi hija, Rachel, y a mi hijo, Jonathan. Es una historia sobre hombres y mujeres valientes que vivieron hace mucho tiempo, pero cuyos nombres nunca han sido olvidados. Los héroes de esta historia albergaron el ideal humano de la libertad y la dignidad del hombre y vivieron noble y honradamente

Lo he escrito para, que aquellos que lo lean —mis hijos y los hijos de otros— adquieran gracias a él fortaleza para afrontar nuestro turbulento futuro y puedan luchar contra la opresión y la injusticia, de modo que el sueño de Espartaco llegue a ser posible en nuestro tiempo.

Cuando me senté a iniciar la larga y dura tarea de escribir la primera versión de Espartaco —hace de eso ya cuarenta años— acababa de salir de prisión. Había estado trabajando mentalmente en algunos aspectos de la novela mientras me hallaba en la cárcel, que fue un escenario idóneo para tal labor. Mi delito había sido negarme a entregar al Comité de Actividades Antiamericanas una lista de los miembros de la organización denominada Joint Antifascist Refugee Comittee «Comité de Ayuda a los Refugiados Antifascistas».

Con la victoria de Francisco Franco sobre la República Española legalmente constituida, miles de soldados republicanos, defensores de la República y sus familias habían cruzado los Pirineos para dirigirse a Francia, y buena parte de ellos se habían establecido en Toulouse, muchos de ellos enfermos o heridos. Su situación era desesperada. Un grupo de antifascistas recaudó dinero para comprar un antiguo convento y convertirlo en un hospital, y los cuáqueros aceptaron trabajar en ese hospital si nosotros conseguíamos el dinero para mantenerlo en funcionamiento. En esa época había un impresionante apoyo a la causa de la España republicana entre la gente de buena voluntad, y entre la que se contaban muchos ciudadanos conocidos. Fue la lista de estas personas la que nosotros nos negamos a entregar al Comité, y en consecuencia todos los miembros de nuestro grupo fueron considerados culpables de desacato y enviados a prisión.

Fueron malos tiempos, los peores tiempos que yo y mi querida esposa hemos vivido jamás. Nuestro país se parecía más que nunca en su historia a un estado policial. J. Edgar Hoover, el director del FBI, desempeñó el papel de un mezquino dictador. El miedo a Hoover y su archivo de miles de liberales impregnó el país. Nadie se atrevió a pronunciarse o a levantar su voz contra nuestro encarcelamiento. Como he dicho en alguna ocasión, no era el peor momento para escribir un libro como Espartaco.

Cuando concluí el manuscrito se lo envié a Angus Cameron, por entonces mi editor en Little, Brown and Company. Le entusiasmó la novela y escribió que para él sería un placer y un orgullo editarla, pero J. Edgar Hoover envió una carta a Little, Brown and Company advirtiéndoles de que no deberían publicar el libro, y después de eso el original pasó por las manos de otros siete conocidos editores. Todos ellos se negaron a publicarla. El último de estos siete fue Doubleday, y tras una reunión del comité editorial, George Hecht, jefe de la cadena de librerías de Doubleday, salió de la sala enfadado y disgustado, me llamó por teléfono y me dijo que nunca hasta entonces había asistido a un acto de cobardía tal en Doubleday, y me aseguró que si publicaba el libro por mi cuenta me haría un pedido de seiscientos ejemplares. Yo nunca había publicado una obra por mi cuenta, pero encontré apoyo en los medios liberales y llevé adelante el proyecto con el escaso dinero que nos proporcionaban nuestros empleos regulares; y de algún modo el libro al fin vio la luz.

Para mi sorpresa, se vendieron más de cuarenta mil ejemplares de la obra en tapa dura, y varios millones más unos años más tarde cuando el clima de terror se hubo disipado. Fue traducida a 56 lenguas y, finalmente, diez años después de haber sido escrita, Kirk Douglas convenció a los estudios Universal para que rodara una adaptación cinematográfica. Pasados los años, esa película se ha hecho extraordinariamente famosa, y aún puede verse en el momento en que escribo estas líneas.

Supongo que algo le debo a ese período que pasé entre rejas. La guerra y la prisión son temas difíciles de tratar para un escritor que no ha tenido experiencia directa de ellas.

Yo no sabía latín, así es que adquirir unos buenos conocimientos de esa lengua, que prácticamente ya he olvidado por completo, fue también parte del proceso de escritura. Nunca he renegado de mi pasado, y si mi propia experiencia carcelaria en algo me ayudó a escribir Espartaco, creo que fue lo mejor que obtuve de ella.>>

1996


—¿Y dónde encuentra a tales hombres? —preguntó Craso, intrigado y cautivado por el relato simple y llano de un hombre que conocía su negocio.

—Hay sólo un lugar donde encontrarlos…, esos que yo prefiero. Sólo un lugar: las minas. Tiene que ser en las minas. Deben venir de algún lugar que, comparado con él, la legión es un paraíso; el latifundio es un paraíso, y hasta el patíbulo es una bendita merced. Allí es donde los encuentran mis agentes. Allí es donde encontraron a Espartaco… y era koruu ¿Sabe lo que quiere decir esa palabra?

—Creo que es un término egipcio.

Craso sacudió la cabeza.

—Quiere decir tres generaciones de esclavos —explicó Baciato—. El nieto de un esclavo. En lengua egipcia, también sirve para designar a cierto tipo de abominable animal. Una bestia abyecta. Una bestia intocable entre las bestias, sí, aún para las bestias mismas. Koruu. Podríamos preguntarnos por qué surgió esto de Egipto. Yo se lo diré. Hay cosas peores que ser lanista. Cuando vine a su campamento, su oficial me miró desdeñosamente. ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Todos somos carniceros, o no lo somos, acaso?, y nuestro comercio es la carne trinchada. ¿Entonces, por qué?

Estaba ebrio. Sentía pena de sí mismo aquel gordo entrenador de gladiadores que dirigía la escuela de Capua. Le salió el alma; hasta un gordo y sucio cerdo que tiene un ludus, allí donde la arena se convierte en relleno para morcillas tiene un alma.

—¿Y Espartaco era koruu? —inquirió suavemente Craso—. ¿Espartaco vino de Egipto?

Baciato asintió.

—Era tracio, pero vino de Egipto. Los explotadores de minas de oro de Egipto compran en Atenas y cuando pueden, compran koruu, y a los tracios se los aprecia.

—¿Por qué?

—Existe la leyenda de que son buenos bajo tierra.

—Comprendo. ¿Pero por qué dicen que a Espartaco lo compraron en Grecia?

—¿Sé yo acaso por qué se dicen todas las tonterías que se dicen? Pero yo sé dónde fue comprado él, porque yo lo compré. En Tebas. ¿Duda de lo que digo? ¿Soy un mentiroso?... 

Con las cadenas rotas en una mano, la espada en la otra y la mirada fija en un lejano horizonte, esta escultura de Denis Foyatier muestra a Espartaco como encarnación del ideal de libertad. Siglo XIX. Louvre, París.

«Él era uno de esos raros ejemplares humanos tallados de una sola pieza. Lo primero que se veía en Espartaco era su integridad. Era singular. Estaba satisfecho, no de lo que era, sino de lo que significaba como ser humano. Aun en aquella madriguera de hombres terribles, desesperados y condenados, en la escuela del crimen de asesinos condenados, de desertores del ejército, de almas perdidas y de mineros a los que las minas no habían podido destruir, a Espartaco se le quería y se le respetaba.»

«¡Qué desprecio por la vida tienen estos romanos! —pensó Espartaco—. ¡Con qué facilidad matan, y qué enorme placer encuentran en la muerte! Y por qué no —se dijo— cuando todo el proceso de su vivir está cimentado en la sangre y los huesos de los de su propia especie».

«Y ahora soy libre. Nunca hubo un momento de libertad para mi padre o mi abuelo, pero en este momento soy un hombre libre».

«—Las mujeres a un lado —dijo—. No tienen que exponerse. No tienen que combatir.

La furia de las mujeres lo había sorprendido. Era más intensa e iba más allá que la furia de los hombres. Las mujeres querían combatir; con lágrimas en los ojos le pedían que las dejara luchar. Imploraban en procura de los preciosos puñales, y cuando se los negó doblaron sus túnicas y las llenaron con piedras para arrojar.»

Mucho tiempo después, Espartaco se preguntaba: «¿Quién escribirá de nuestras batallas y de lo que ganamos y de lo que perdimos? ¿Y quién contará la verdad?». La verdad de los esclavos era contraria a la verdad de los tiempos en que vivieron. La verdad era imposible, imposible en todos sus aspectos, no porque no hubiera ocurrido, sino porque lo ocurrido no tenía explicación dentro del contexto de aquellos tiempos. Había más soldados que esclavos y los soldados estaban poderosamente armados; pero los soldados no esperaban que los esclavos lucharan y los esclavos sabían que los soldados iban a luchar. Los esclavos se lanzaron sobre ellos desde las colinas, y los soldados que venían corriendo en orden abierto, que es como corren los hombres después de partir precipitadamente, no pudieron hacer frente a la embestida, tiraron sus lanzas desordenadamente y agachándose trataron de eludir la lluvia de piedras que les arrojaron las mujeres. De modo que la verdad era que los soldados habían sido derrotados por los esclavos y que habían huido de ellos y que a medio camino en su fuga hacia Capua los esclavos los habían alcanzado y dado con ellos por tierra.»

—«Vuelve al Senado», dijo Espartaco, «y entrégales el bastón de marfil. Te hago a ti legado. Vuelve y diles lo que has visto aquí. Diles que ellos enviaron contra nosotros sus cohortes y que nosotros las hemos destruido. Diles que somos esclavos, lo que ellos llaman el instrumentum vocale. La herramienta con voz. Cuéntales lo que nuestras voces dicen. Decimos que el mundo está harto de ellos, harto de vuestro corrompido Senado y de vuestra corrompida Roma. El mundo está harto de la riqueza y el esplendor que vosotros habéis succionado de nuestra carne y de nuestros huesos. El mundo está harto de la canción del látigo. Ésa es la única canción que conocen los romanos. Pero nosotros no queremos oír más esa canción. Al principio, todos los hombres eran iguales y vivían en paz y compartían lo que tenían. Pero ahora hay dos clases de hombres: los amos, los esclavos. Pero hay más de los nuestros que de los vuestros, muchos más. Y somos más fuertes que vosotros, mejores que vosotros. Todo lo que es bueno en el género humano nos pertenece. Cuidamos a nuestras mujeres y ellas permanecen a nuestro lado y nosotros combatimos junto a ellas, pero vosotros convertís en prostitutas a vuestras mujeres, y a las nuestras, en ganado. Nosotros lloramos cuando nos son arrebatados nuestros hijos y los ocultamos entre las ovejas, con el fin de poder tenerlos un poco más con nosotros; pero vosotros criáis a vuestros hijos como si fueran ganado. Vosotros tenéis hijos con nuestras mujeres y los vendéis al mejor postor en el mercado de esclavos. Vosotros convertís a los hombres en perros y los enviáis al circo a que se despedacen para vuestro placer, y vuestras nobles damas romanas presencian cómo se matan entre ellos mientras acarician perros en la falda y los alimentan con deliciosas golosinas. ¡Qué detestable pandilla sois vosotros y qué infecta mugre habéis hecho de la vida! Os habéis burlado de los sueños acariciados por el hombre, del trabajo de la mano del hombre y del sudor de la frente del hombre. Vuestros propios ciudadanos viven ociosos y se pasan los días en el circo y en la arena. Habéis desvirtuado la vida del hombre, despojándola de todo su valor. Vosotros matáis por matar, y vuestra más fina distracción es ver correr sangre. 

Vosotros ponéis a trabajar en las minas a pequeñas criaturas y las hacéis trabajar hasta morir. Y habéis edificado vuestra grandeza robándole al mundo entero. Bueno, eso ha terminado. Dile al Senado que todo eso ha terminado. Ésta es la voz de la herramienta. Dile a tu Senado que envíe sus ejércitos contra nosotros y que los destruiremos como hemos destruido éste, y que nos armaremos con las mismas armas que vosotros enviéis contra nosotros. El mundo entero oirá la voz de la herramienta; y a los esclavos del mundo les gritaremos: ¡levantaos y romped vuestras cadenas! Avanzaremos por Italia y allí donde vayamos los esclavos se nos unirán, y entonces llegará el día en que marcharemos sobre vuestra ciudad eterna. Y entonces ya no será eterna. Dile eso a tu Senado. Diles que se lo haremos saber cuando vayamos. Y entonces derribaremos las murallas de Roma. E iremos al edificio donde se reúne vuestro Senado y los sacaremos de sus altos y poderosos sitiales y los despojaremos de sus ropajes, de manera que queden desnudos y sean juzgados en las mismas condiciones en que siempre se nos juzgó a nosotros. Pero los juzgaremos imparcialmente y les daremos una completa medida de la justicia. Cada crimen que hayan cometido les será incriminado y tendrán que rendir cuenta de todo. Diles eso, de modo que tengan tiempo de prepararse y de examinarse a sí mismos. Se los llamará a prestar declaración y nosotros tenemos recuerdos muy antiguos. Entonces, cuando se haya hecho justicia, construiremos ciudades mejores, limpias, ciudades sin muros, donde la humanidad pueda vivir unida, en paz y felizmente. Ese es todo nuestro mensaje para tu Senado. Transmíteselo. Diles que proviene de un esclavo llamado Espartaco…».